Felipe VI expresó su "fe en la unidad de España" en su primer discurso como nuevo rey de un país enfrentado al desafío del independentismo en Cataluña, que vuelve también a cobrar fuerza en el País Vasco.
Felipe VI expresó su "fe en la unidad de España" en su primer discurso como nuevo rey de un país enfrentado al desafío del independentismo en Cataluña, que vuelve también a cobrar fuerza en el País Vasco.
Tenemos "fe en la unidad de España, de la que la Corona es símbolo", afirmó durante su proclamación en el Congreso, en presencia de diputados y senadores, así como de los presidentes regionales, entre ellos el catalán Artur Mas y el vasco, Iñigo Urkullu.
El nuevo rey, de 46 años, que tendrá la ardua tarea de devolver brillo a una monarquía desgastada por los escándalos y la crisis, entró oficialmente en funciones a medianoche.
La jornada comenzó en el Palacio de la Zarzuela, en Madrid, donde, ante la cúpula militar, Juan Carlos, de 76 años, ciñó a la cintura de su hijo la faja de seda roja ornada con borlas doradas que le corresponde como nuevo capitán general de los ejércitos españoles, simbolizando el paso del testigo.
Los reyes Felipe y Letizia partieron después en un Rolls-Royce escoltado por la policía hacia el Congreso, donde debía tener lugar una ceremonia de jura sin la presencia de Juan Carlos, que quiso dejar así todo el "protagonismo" a su hijo.
Helicópteros sobrevolaban la ciudad desde primera hora de la mañana y alrededor de 7.000 policías debían garantizar la seguridad. Pequeñas manifestaciones prorrepublicanas fueron convocadas en señal de protesta, pero las autoridades las prohibieron.