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El protagonista, Fernando Alonso, ha tenido un final feliz, con su segunda victoria de la temporada, décima de su carrera, y ha aumentado su ventaja al frente de la clasificación del campeonato del mundo, en la que ahora dobla en puntos, 28 por 14, a sus seguidores, su compañero de equipo el italiano Giancarlo Fisichella y el finlandés Kimi Raikkonen.

La carrera se neutralizaba ya en la primera vuelta por un accidente en el que se vieron involucrados el brasileño Felipe Massa (Ferrari), el alemán Nico Rosberg (Williams) y el italiano Jarno Trulli (Toyota), y cuando se liberó la carrera en la cuarta vuelta el asturiano arrebató el primer puesto a Jenson Button (Honda).

El personaje desgraciado de éste guión iba a ser Jenson Button, al que había pasado Alonso al liberarse la carrera por primera vez y en la segunda lo iba a hacer Kimi Raikkonen.

La carrera en ese momento estaba sentenciada, pero en la vuelta 34 de las 57 de que constaba la carrera, otro protagonista, el alemán Michael Schumacher (Ferrari), el campeón en decadencia, cuando marchaba sexto tras Button, se salía espectacularmente a la entrada de la recta de meta y destruía su Ferrari, que terminaba en el lado contrario de la pista, obligando a neutralizar por tercera vez la carrera.

Mientras, uno de los malos de la película, el colombiano Juan Pablo Montoya, que había dado un trompo en plena recta cuando calentaba los neumáticos antes de la salida que había provocado las risas de los miembros de la escudería Ferrari, y dado otro trompo cuando estaba en pista el coche de seguridad por primera vez, se desesperaba en boxes tras su compañero Raikkonen, al que los mecánicos estaban cambiando el morro de su coche.

El italiano Vitantonio Liuzzi (Toro Rosso), que al principio de la carrera había protagonizado un espectacular adelantamiento a Michael Schumacher, provocaba la última neutralización de la carrera a 17 vueltas del final, tras otro espectacular accidente.

Alonso cruzaba la línea de meta con 1.8 segundos de ventaja sobre Raikkonen y casi medio minuto sobre el alemán Ralf Schumacher, que daba a Toyota su primer podio de la temporada.

Un final parecido al de éstos dos pilotos lo habíamos visto en la película Grand Prix (1966) dirigida por John Frankenheimer, cuando Pete Aron (James Gardner) ganaba el Gran Premio de Gran Bretaña en el circuito de Brands Hatch por delante de Scott Stodard (Brian Bedford).

Fernando Alonso ha conseguido prácticamente el pleno en las tres primeras carreras disputadas esta temporada al conseguir 28 de 30 puntos posibles, dos más que la pasada temporada. Ahora la Fórmula Uno regresa a Europa y el campeón del mundo llega con una ventaja de 14 puntos que le hace soñar en otro final feliz cuando acabe la temporada.

(EFE)

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