Filólogos alemanes eligieron “remigración” como la “peor expresión del año”
La elección del jurado advierte sobre la apropiación del término por parte de la ultraderecha para trivializar su intención de alentar deportaciones masivas de extranjeros
En Alemania, la "peor expresión del año" se proclama anualmente desde 1991 a partir de una iniciativa de un grupo de filólogos, y su difusión alcanza un amplio eco en los medios informativos del país. En esta ocasión, la elección recayó en el término “remigración”.
El concepto es utilizado desde hace muchos años por los sociólogos para describir el fenómeno de las personas que regresan en forma voluntaria a su país de origen tras un período viviendo en el extranjero cuando, por ejemplo, termina una guerra o hay un cambio en el régimen institucional que les permite retornar.
En su uso original, el término "remigración" en absoluto designa un proceso controlado por el Estado en el que las personas son arrancadas de su entorno familiar contra su voluntad para ser expulsadas a la fuerza del país de residencia.
Sin embargo, la extrema derecha, que debatió en secreto planes para una deportación masiva en noviembre de 2023 en la localidad de Potsdam ha integrado a su discurso la expresión, tergiversando el sentido original de los estudios académicos.
A la reunión en Potsdam, revelada la semana pasada por la red de investigación local Correctiv, asistieron representantes del partido Alternativa para Alemania (AfD), catalogado por la Oficina Alemana para la Protección de la Constitución como una formación de extrema derecha.
Actualmente, la AfD está subiendo en las encuestas y podría incluso convertirse en la fuerza más importante en al menos tres de los estados federados del este, donde ha obtenido resultados que relegaron a los espacios políticos tradicionales.
“Los extremistas de derecha sacan de contexto un término científico serio y se lo apropiaron para sus fines políticos”, señalaron los filólogos al difundir la decisión del jurado, integrado por expertos de diversas universidades.
Ruprecht Polenz, exsecretario general de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), fue uno de los jueces invitados que decidió el término este año. Polenz espera que con la elección de "remigración" como peor expresión la gente tome conocimiento de cómo se está usando la palabra y de su acepción original.
"Los nacionalistas étnicos de la AfD y el movimiento identitario utilizan el término inofensivo de la remigración para ocultar sus verdaderas intenciones, que no es otra cosa que la deportación de todas las personas con un color de piel, un credo o un origen no deseados, aunque sean ciudadanos alemanes", explicó Polenz.
Desde las revelaciones de Correctiv, se ha producido un amplio debate en Alemania sobre la reunión secreta y, por tanto, también sobre el término "remigración".
"Los grupos de derechas llevan desde 2016 intentando apropiarse ideológicamente del concepto. Procuran reinterpretar una palabra que tiene su origen en la investigación sobre los flujos migratorios", explicó el portavoz del jurado.
Según las cifras oficiales, a mediados de 2023 debían abandonar el país casi 280.000 personas, la mayoría de las cuales tenían un permiso de estancia provisorio, un certificado que aplazaba la expulsión. Del total, sólo 54.330 personas se vieron obligadas a abandonar Alemania.
Los expertos advierten que con la palabra "remigración", los extremistas pretenden trivializar sus intenciones. "El término, que inicialmente suena inofensivo, se utiliza para promover políticas que son muy peligrosas", señaló Alice Blum, socióloga e historiadora del extremismo político en Alemania.
Para Blum, quienes utilizan la palabra "remigración" de esta forma aparentemente inofensiva o la difunden en sus reportajes “encubren las exigencias violentas y amenazadoras de la nueva derecha”.
(Con información de agencias)