Frente Amplio evitará que haya debates obligatorios entre los presidenciables
La izquierda –primera según las encuestas–puso en el freezer el proyecto de ley del diputado Amado
Con las encuestas dando en primer lugar a Tabaré Vázquez de cara a las próximas elecciones, aunque sin asegurar hoy día la mayoría parlamentaria para el Frente Amplio, la bancada de diputados de izquierda encajona el proyecto que propone que haya debates obligatorios entre los candidatos presidenciales, al punto que, según sondeos de El Observador entre legisladores, todo indica que en los próximos comicios no habrá debates entre los favoritos para ganar.
En las tres últimas elecciones no hubo ese tipo de enfrentamiento dialéctico. Generalmente, los que van primero en las encuestas se resisten a debatir para no poner en riesgo su posición de líder en la opinión pública.
El último debate presidencial fue en 1994 cuando no había un claro favorito. En ese entonces accedieron a enfrentarse cara, a cara a 20 días de los comicios, Julio María Sanguinetti y Tabaré Vázquez. Sanguinetti fue electo para su segunda Presidencia y a partir de ahí, Vázquez no aceptó debatir. En la campaña de 2004, Jorge Larrañaga, segundo en las encuestas, quería medirse en los medios con Vázquez, pero el líder de izquierda abortó ese camino. En esos comicios, Vázquez resultó electo presidente.
En ese año, según consultas de El Observador con analistas, no está claro cuánto puede incidir un debate en la opinión pública. El director de Cifra, Eduardo González, opinó que “no son demasiados decisivos aunque puede ser que a 1% de los votantes lo afecte en uno u otro sentido”.
Al freezer
El diputado frenteamplista Jorge Orrico dijo ayer a El Observador que el proyecto del legislador del Partido Colorado, Fernando Amado, que establece la obligatoriedad de los debates entre candidatos a la Presidencia, “no está entre las prioridades para este año”. Orrico explicó que está abocado a los cambios del Código Penal y la ley orgánica policial entre otros temas que están en la comisión de Constitución y Códigos.
El frenteamplista José Bayardi comentó que la bancada ni siquiera trató el tema. De todos modos, adelantó su opinión y dijo que un debate entre presidenciables “no es un factor determinante a la hora que el elector haga sus opciones”. “La gente hace una síntesis política en su cabeza de lo que va a votar y no lo hace por una instancia puntual de un debate”, opinó.
En el Partido Nacional, que según las encuestas de opinión está segundo en la preferencia de los votantes para las próximas elecciones, el diputado Gustavo Borsari adelantó a El Observador su voto a favor del proyecto para que haya debates obligatorios transmitidos por radio y televisión.
El precandidato Luis Lacalle Pou también lo apoya.
Con este escenario, donde el Frente Amplio prefiere no exponer a su candidato y la oposición pugnando para que haya debates, el tema seguirá en la comisión de Constitución y Códigos de la cámara baja donde el oficialismo le pondrá el freno.
El autor del proyecto, el diputado Amado, fue recibido el martes en esa comisión, donde explicó que a su entender los debates son un mecanismo que fortalecen a la democracia y ayudan a canalizar la discusión política. Amado dijo a El Observador que “está claro que la oposición apoya que haya debates entre los candidatos y el Frente Amplio dormirá la iniciativa”.
El texto fue presentado en setiembre de 2012, lejos de los comicios. “Cuesta creer ahora que en año electoral se vaya a tratar” dijo el legislador de Vamos Uruguay. “Es evidente que el tema se maneja según los intereses de los candidatos”, concluyó Amado.
El texto
El proyecto de ley propone con “carácter obligatorio” la realización de “un debate” entre los candidatos a la Presidencia por los partidos políticos que participen en cada elección.
Deberán ser transmitidos por las radios y televisoras que estén de acuerdo en hacerlo. De todos modos, la transmisión será en directo por canal 5 y las radios del Sodre. También se propone que los debates deban realizarse “en vivo y en horario central” y serán organizados por la Corte Electoral.
Los moderadores serán periodistas y deberá haber un segmento para preguntas.
El proyecto prevé castigar económicamente a los partidos políticos que se nieguen a participar. Para ese caso la sanción implica dejar de percibir la contribución que paga el Estado a los partidos por cada voto. Hoy ese monto ronda los $ 240 por sufragio.
En la exposición de motivos se afirma que en los países de América Latina, donde no existen los debates presidenciales, es donde el sistema “se encuentra polarizado, la confrontación alcanza ribetes violentos y los candidatos tienden a no reconocerse mutuamente como legítimos. Son los casos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Honduras y Argentina”.
Chile tiene una tradición de hacer debates y en Brasil incluso están reglamentados por ley.
El diputado Amado afirmó que “las especulaciones” sobre posibles ventajas o desventajas llevaron a que no hubiera debates en las elecciones de 1999 (ganó Jorge Batlle), 2004 (Tabaré Vázquez) y 2009 (José Mujica), incluidos los balotajes.
El presidente José Mujica reconoció incluso que debatiría solo si le convenía.