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El escenario de Lindolfo recibirá esta noche a uno de los guitarristas más prestigiosos de la vecina orilla: Richard Coleman, un músico que luego de más de 30 años de estar metido en el mundo del rock y el pop, capitaneando sus propios proyectos como Fricción (con Gustavo Cerati) y Los 7 delfines –dos bandas de culto en Argentina– o compartiendo escenario con artistas como Charly García, Luis Alberto Spinetta y Andrés Calamaro, lanza su primer disco solista: Siberia Country Club.

Si bien en esta etapa de su carrera Coleman no reniega de todos los adjetivos que en las décadas de 1980 y 1990 recaían sobre él, como por ejemplo ser un tipo filoso, creativo, romántico, melancólico y oscuro, Coleman ha dicho en más de una oportunidad que su etapa solista está vinculada a una entrega distinta y lejos de la histeria.

“Hoy tengo una mirada muy parecida a la de los gatos, que están arriba de una cornisa y ya se cayeron de ahí, entonces conocen lo que les hace mal... Tengo una mirada más sabia. Si yo no hubiera pasado por toda esa etapa de oscuridad, descontrol, alcohol y drogas, hoy no sabría nada”, señaló Coleman en una entrevista con el diario Clarín.

Coleman acompañó a Gustavo Cerati en sus últimas giras y fue testigo directo del accidente cerebrovascular que sufrió el ex Soda Stereo en Caracas. En esa entrevista el músico recordó aquella noche como algo incomprensible, ya que luego de haber dado el mejor concierto de la gira Fuerza Natural su amigo de toda la vida entró en semejante calvario.

Vale recordar que en 1983 Cerati, al frente de Soda Stereo, convocó a Coleman para que hiciera de segundo guitarrista en la banda, cosa que duró poco tiempo porque el propio Coleman sentía que la banda ya estaba consolidada como trío. Más adelante, en 1985, Coleman y Cerati –que solían reunirse informalmente para tocar juntos– convocan a Christian Basso y Fernando Samalea y arman la banda Fricción, de la cual Cerati tuvo que alejarse porque Soda Stereo comenzaba a tener un público masico gracias a su disco Nada personal.

Pero volviendo a Caracas, Coleman recordó más de una vez que lo que le pasó a Cerati fue totalmente inesperado. “Lo que veía era que Gus no se estaba cuidando lo suficiente, pero nunca hubiera previsto algo así. Noté que él no tenía suficiente descanso. Consideré que esto fue desencadenado por una situación de estrés”, dijo el músico recientemente.

Más allá de esto, Coleman llega por primera vez a Montevideo con Siberia Country Club –título que según el artista se debe a que vive en una zona de Villa Urquiza, en Buenos Aires, conocida como “La Siberia”–, un trabajo en el que hace énfasis en su capacidad interpretativa como cantante, con once temas entre los que se destacan Turbio elixir, Hamacándote, Es tres, Jardines líquidos y Veneno.
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