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El Ministerio de Economía (MEF) y analistas privados dejaron en evidencia ayer sus diferencias sobre el diagnóstico de las principales variables macroeconómicas que deberá abordar la próxima administración de gobierno. En uno de los paneles de cierre de las jornadas de Coyuntura del Banco Central, los economistas Javier de Haedo, Grabriel Oddone, Ignacio Munyo y el director de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Andrés Masoller, intercambiaron ideas bajo la consigna “Perspectivas y desafíos de la economía uruguaya”. De Haedo abrió el fuego alertando que la próxima administración se encontrará con un ajuste triple: precios relativos, mercado laboral y un ajuste fiscal, ya que el punto de partida es “insostenible”. Para el experto el “déficit relevante” de la economía uruguaya se ubica hoy en 2,5% del PIB. Con ese punto de partida consideró que la magnitud del ajuste debería ser de 1,5% del PIB. De Haedo fue crítico con la expansión del gasto que aumentó “más de lo debido” con un incremento nominal de 17% en los últimos tres años.

En la misma línea Oddone, coincidió en la necesidad de realizar correcciones al déficit fiscal, que con un escenario de crecimiento del PIB de 3% y acceso a financiamiento a una tasa de interés de 4,5% implicar un recorte de 0,5 puntos del PIB. Mientras que un crecimiento de la economía de 1,5% y un acceso al crédito internacional con una tasa de 6% llevaría a un ajuste de 1,3% del PIB. Para Oddone, si no se realiza un ajuste, la economía perderá uno de sus activos que es el ratio de endeudamiento neto respecto al total de la economía que hoy se ubica por debajo del 25%.

Dijo que si bien las principales variables macroeconómica no están en una situación dramática, aún se está a tiempo de corregir “algunos desequilibrios”. Consideró que la economía uruguaya continuará en su fase de desaceleración y que para 2016 crecerá a la par de la región con una tasa de 2%. El socio de CPA Ferrere fue crítico con los avances del gobierno en materia de infraestructura, con excepción de la energía eléctrica. “El gobierno perdió una gran oportunidad de avanzar”, afirmó.

La repuesta
A su turno, Masoller partió del consenso de los privados y el gobierno de una economía que ingresa en una fase de desaceleración respecto a la última década, pero fue enfático al sostener que el PIB de Uruguay podrá sostener un expansión de 3,5% a 4% como proyecta el MEF y rebatió el diagnóstico de los privados que lo antecedieron en su exposición. En primer lugar, mostró cómo los analistas privados habían cometido algunos errores proyectando en 2008 –en plena crisis internacional– una expansión del PIB de 2% para 2010, cuando luego se creció a una tasa de 8,4%. Masoller presentó un ejercicio de simulación de la economía al cierre de 1998 para fundamentar por qué no se ingresará en una fase recesiva del ciclo económico. Dijo que para repetir lo que comenzó a ocurrir a partir de 1999, la economía uruguaya tendría que caer 4% anual en los próximos tres años para repetir un contexto similar.

Según Masoller, el PIB crece a una tasa tendencial que duplica el ratio de la década de 1990. “No es casualidad que la tasa de inversión haya pasado de una tasa promedio de 15% al 24% que manejamos para este año”, resaltó.

El tres del MEF aseveró que el gobierno espera que las inversiones “mantengan el ritmo” que han mostrado en los últimos años. Explicó que las caídas de la actividad que puedan registrarse en los próximos trimestres “serán transitorias”.

Por otro lado, Masoller refutó el diagnóstico de Oddone sobre que Uruguay no será capaz de mantenerse por fuera de lo que le acontece en los países de la región (Brasil y Argentina). “Uruguay ha crecido más del doble que la región en los últimos tres años y estamos esperando que en 2015 se de una situación bien similar”, estimó el jerarca del MEF. “Hay fundamentos bien importantes para pensar en ese desacople”, añadió. “Los economistas tiene un desvío en hacer énfasis en los flujos y no en los stocks”, dijo Masoller. En ese sentido, indicó que si bien el gobierno incumplió con la meta déficit, “sobrecumplió” con la proyección de deuda.

Por otro lado, dijo que el gobierno hizo mucho en materia de infraestructura. Puso como ejemplo las inversiones de Antel de unos US$ 500 millones en dos años, ANCAP y también de la energía eléctrica. Asimismo, Masoller indicó que el poco avance del ferrocarril en un país chico tampoco fue un factor relevante. Por otro lado, descartó que el país atraviese una coyuntura de atraso cambiario. Dijo que el tipo de cambio se recuperó más de 20% en el último año y que el índice rentabilidad exportadora del BCU no refleja un deterioro. Respecto a la política de gasto, Masoller citó un informe del FMI demostró que una redistribución mejor del ingreso implica un crecimiento adicional de la economía de 0,5 puntos del PIB por año.

“Economía política”
Para de Haedo aplicar un ajuste gradual del déficit fiscal como plantean algunos de sus colegas “no es fácil” si tiene en cuenta un contexto económico adverso. “Hay un tema de economía política. La oportunidad de corregir es en los 100 primeros días de gobierno. Veremos si el ajuste es impuesto por el gobierno o por la realidad”, afirmó. Precisamente, a juicio de Oddone gane quien gane la elección (sin mayoría Parlamentaria) sería difícil pactar las correcciones fiscales que a su juicio son necesarias. Por tanto, a su juicio el déficit fiscal y la inflación serán variables que no se resolverán ese año.

De Haedo recordó que el 70% del Presupuesto está “indexado” (ejemplo pasividades y transferencias). Además, de ese porcentaje el 55% está definidos por reglas rígidas y solo 44% con reglas flexibles. Para este experto, la próxima administración debería plantear un Presupuesto atado a más de un escenario. “Habrá que hacer una tarea más de reasignar que de aumentar gasto”, indicó. Frente a este planteo Masoller consideró como poco viable pensar en una “reasignación” del gasto porque la estructura del gasto es “muy rígida”. Al tiempo que recordó pensar en recortes de gastos de personal de confianza “son chirolas” porque apenas son 200 que representan unos US$ 10 millones. Un impacto similar tendría aplicar recortes sobre los gastos de las empresas públicas en publicidad.

Lo dijo
“Que en Uruguay alguien diga que no hay problemas de infraestructura quiere decir que no sale mucho de Paraguay y Colonia. Y si dice que el tipo de cambio está bien, quiere decir que tampoco sale de Uruguay”.
Javier de Haedo
Economista

“No veo cuál es el fundamento para pensar que se mantendrá el desacople de la región basado en una inversión que se mantendrá elevada a futuro”.
Gabriel Oddone
Socio de CPA Ferrere

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