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El último cambio de dirección en el hogar Ser de la Colonia Berro, al que son derivados los menores infractores más peligrosos, fue consecuencia de “una campaña” de los funcionarios, que incluyó la promoción de un motín y una fuga de internos, para “hacer caer” al por entonces jerarca de ese centro, Javier Tiscornia, según dijo en el Parlamento el director del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa), Ruben Villaverde.

“En las redes sociales existía una campaña de un grupo de funcionarios para provocar un motín, tomar rehenes, y concretar una fuga para hacer caer al director del centro”, afirmó el director del Sirpa, según surge de la versión taquigráfica a la que accedió El Observador.

Tiscornia renunció tras conocer la acción organizada por los funcionarios y eso frustró el motín, relató el jerarca. Según explicó, los funcionarios buscaban propiciar las condiciones para que los internos se amotinaran y luego se fugaran.

“El hecho de que históricamente haya sido el centro de máxima seguridad hace que el tipo de internos tenga determinadas características que inciden sobre las personas que trabajan allí”, dijo Villaverde. “Evidentemente, había problemas de relacionamiento muy notorios entre los trabajadores”, agregó.

El jerarca compareció el jueves en la comisión especial de Población y Desarrollo de Diputados al ser citado por el legislador colorado, Juan Manuel Garino. La convocatoria ocurrió tras un informe de la Institución Nacional de Derechos Humanos, en el que se advertía que había menores con hasta 23 horas de encierro. Tras el episodio y luego de un interinato, el equipo de dirección del centro cambió en su totalidad en junio. En el hogar también hubo obras que incluyeron espacios con losa radiante dentro del centro.
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