Gobierno frenó proyecto de slots para no contradecir Vázquez
El Frente Amplio no tiene hoy los votos para aprobarlo en el Parlamento y lo quitó de sus prioridades para quitar del tapete un tema en el que el precandidato y Mujica piensan distinto
El gobierno decidió frenar el proyecto que propone regular las tragamonedas ilegales. La propuesta oficial que habilitará hasta tres maquinitas en bares y cantinas, a cambio del pago de un impuesto de dos Unidades Reajustables (hoy $ 1.342) por mes y por slot, fue redactada hace meses por el Poder Ejecutivo y generó críticas a nivel de los sectores del Frente Amplio. De hecho, el oficialismo no cuenta con los votos necesarios para su aprobación.
Además, si el Poder Ejecutivo remite el proyecto, llegará al Parlamento para ser tratado en año electoral. Eso implicará incluir en el debate político un tema que incomoda al precandidato del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, quien tiene una posición contraria a lo que propone la administración de José Mujica.
Durante la gestión de Vázquez, se redactó un proyecto de ley –que no prosperó en el Parlamento–que prohibía totalmente las tragamonedas ilegales.
El diputado Gustavo Bernini (Partido Socialista), presidente de la Comisión de Hacienda, dijo a El Observador que “la prioridad” la tiene el proyecto de inclusión financiera.
Agregó que mantuvo contactos con Economía y le dijeron que “no está planteado que el proyecto de los slots sea remitido ahora”.
El debate en la interna frenteamplista transcurrió entre la prohibición total, como planteó Vázquez, y una regulación fuerte del mercado de las tragamonedas, como propone el gobierno de Mujica.
El proyecto de Vázquez fue tomado como base para otros que redactaron luego el senador Jorge Saravia (Partido Nacional), el diputado Jorge Gandini (Partido Nacional) y el diputado Walter De León (MPP) que a diferencia del original establecieron penas alternativas a la prisión.
Saravia dijo ayer a El Observador que además de lo pernicioso del juego clandestino, tiene la sospecha de que se pueda estar lavando dinero a través de esa actividad que no tiene control estatal.
El legislador hizo un pedido de informes al Ministerio de Economía –que hasta ahora no respondió- sobre las acciones tomadas por la Dirección Nacional de Casinos para enfrentar al juego ilícito.
Según estimaciones oficiales, hay 18 mil slots truchos instalados en almacenes, bares y quioscos de todo el país, que mueven unos US$ 170 millones al año.
Los casinos formales deben informar al Banco Central como actividades sospechosas de lavado de dinero, toda operación o apuesta superior a los US$ 3 mil.
El gobierno de Mujica tenía la intención de enviar en julio al Parlamento el proyecto de los slots pero la falta de apoyo en algunos legisladores del oficialismo –que obliga a negociar con la oposición– lo mantuvo en la órbita del Poder Ejecutivo.
A fines de julio, el ministro Fernando Lorenzo (Economía), se reunió con la bancada de izquierda y comunicó la intención de mandarles el proyecto “en días”.
El diputado Walter De León (MPP) señaló ayer a El Observador que no dará su voto para “legalizar una actividad clandestina” y dijo que “la regulación que se propone es un gran negocio donde las víctimas son los más pobres”.
Además, fuentes políticas y de la Federación Nacional de Trabajadores del Juego, advirtieron a El Observador “del lobby” que harán en estos meses los empresarios de las maquinitas presionando para que la regulación se apruebe en 2014. Temen que si Vázquez gana las elecciones resurja el proyecto que prohibe los slots.
El diputado Jorge Gandini había dicho que los fabricantes de esos slots financian campañas políticas y le “consta” que “tienen relación” con Asamblea Uruguay, sector liderado por el vicepresidente Danilo Astori; la CAP-L del ministro Eleuterio Fernández Huidobro; y el Nuevo Espacio del senador Rafael Michelini.
El negocio se expandió con los años al punto que el gobierno reconoce hoy su incapacidad para frenar las apuestas clandestinas. Ante ello propone tolerarlas bajo ciertas condiciones y obligar a que sirvan para financiar el tratamiento médico a los ludópatas.
Cada uno de esos slots, según datos del gobierno, recauda, por mes, entre $ 12 mil y $ 16 mil.