Cada 35 minutos una mujer denuncia haber sido víctima de violencia doméstica en Uruguay. Y cada diez días, una de ellas muere. En gran parte de los casos, el victimario es su pareja o ex pareja, que termina en prisión. Y los hijos de esas mujeres muertas y padres presos, quedan de un día para el otro en la calle.