La violencia nuevamente dijo presente en un estadio de fútbol durante este fin de semana en Uruguay.
La violencia nuevamente dijo presente en un estadio de fútbol durante este fin de semana en Uruguay.
Pese a que la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales (MUFP) decidió parar la actividad del fútbol profesional por las amenazas sufridas por jugadores, dirigentes y cuerpo técnico de Villa Española, la fecha de la Primera división amateur (ex Divisional C), se disputó como estaba prevista.
Luego del partido en el que empataron 2-2 los equipos de Paysandú FC -dirigido por Sebastián "Loco" Abreu- y Villa Teresa en el Estadio Artigas de la capital sanducera, se produjeron graves incidentes de violencia.
Según informa el diario El Telégrafo de Paysandú, "luego del final del partido y cuando todo debería haber terminado con el pitazo del árbitro central Espinosa, el clima se puso tenso fuera del campo de juego".
Y agrega: "Tras un intercambio de insultos entre jugadores de Villa Teresa desde el campo de juego y personas ubicadas en la zona del palco del Estadio Artigas, los futbolistas tomaron el túnel en busca de las mismas. En las escaleras del estadio las cosas pasaron a mayores y Nicolás Noguera, futbolista de Paysandú FC que está fuera del plantel ya que se encuentra recuperándose de una lesión, recibió golpes de toda índole de parte de jugadores del equipo de la capital del país, lo que le generó cinco puntos de sutura".
El medio sanducero expresa además que "también sufrieron agresiones allegados y colaboradores de la institución".
Estos incidentes llevaron a que se hiciera presente la Policía y fue radicada la denuncia del hecho.
Según informa El Telégrafo, "Paysandú FC presentará denuncia ante la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) en las próximas horas dada la gravedad de los hechos".