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"Sentimos anunciarles que ha rechazado aceptar la medalla", declaró un portavoz del CIM durante la ceremonia de apertura celebrada el martes para la entrega de medallas, en presencia del rey Juan Carlos I.

Pero el matemático no asistió a la cita.

"Llámeme dentro de unos meses", añadió el matemático sin que quedara claro si estaba hablando en serio o sólo tratando de librarse del periodista.

El Instituto de matemáticas Steklov de San Petersburgo, donde Grigori Perelman fue investigador hasta que renunció en enero, saludó el martes un "evento extraordinario" y explicó la negativa del sabio a recibir la distinción por su carácter "original".

La medalla le habría permitido reivindicar un premio de un millón de dólares del Instituto Clay de Matemáticas de Cambridge (Massachusetts, noreste de Estados Unidos), prometidos al que resolviese el enigma planteado en 1904 por el matemático francés Henri Poincaré.

El ex investigador de Berkeley (California), distinguido a los 16 años en los Juegos Olímpicos de Matemáticas, rechazó en 1996 el premio del Congreso Europeo de Matemáticas.

El francés Wendelin Werner, de 38 años y origen alemán, profesor de la Universidad de Paris Sur Orsay, fue recompensado por sus "contribuciones al desarrollo de la evolución estocástica de Loewner, la geometría del movimiento browniano de dos dimensiones y la teoría conforme de campos".

El australiano Terence Tao, de 31 años, profesor en la Universidad de California en Los Angeles (oeste de Estados Unidos), fue distinguido por sus "contribuciones a las ecuaciones en derivadas parciales, combinatoria, análisis armónico y teoría de números aditiva".

(AFP)

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