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Egipto finalmente accedió a mediar en la crisis entre Israel y el grupo palestino Hamas y presentó una propuesta de alto el fuego que, en gran medida, recibió el beneplácito de la comunidad internacional. Israel dio su sí y detuvo los disparos de misiles. Pero la otra parte no aceptó la propuesta, continuó con sus ataques al otro lado y llegó a causar una muerte. El conflicto volvió a intensificarse.

Por un momento hubo optimismo en las primeras horas de ayer respecto a una posible paz en Medio Oriente. Fue después de que Egipto cursara su propuesta de cese el fuego, que Israel aceptó sin condiciones y comenzó a respetar a las nueve de la mañana locales. Al tiempo que dio su sí a la propuesta, el primer ministro Benjamin Netanyahu aclaró que “atacaría con fuerza” a Hamas si este no detenía los ataques con cohetes hacia su tierra.

La propuesta egipcia establecía que durante el período de alto el fuego tanto Hamas como Israel debían abstenerse de todo tipo de ataques contra la otra parte. También se fijaba que, “una vez que la situación de seguridad se estabilice”, se abrirían los cruces y facilitaría el cruce de personas y mercadería por la frontera entre ambos.

En el plazo de 48 horas, representantes de los dos grupos debían viajar a El Cairo para concluir las negociaciones para la consolidación de la tregua y reanudar las medidas de fomento de la confianza entre ambos.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dio su visto bueno a la iniciativa en una apuesta por la diplomacia, pues en su propio equipo de gobierno fue criticado por adoptar una postura blanda frente a los radicales. En todo caso, las horas le dieron la razón a los que le aconsejaban que no tenía sentido pactar con los de la Franja: Hamas no aceptó el plan y, al mismo tiempo, incrementó sus disparos sobre Israel.

A eso de las tres de la tarde, las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron en twitter: “Hamas disparó 47 cohetes desde que suspendimos nuestros disparos a Gaza a las nueve de la mañana. como consecuencia, tuvimos que relanzar nuestra operación contra Hamas”.

Lo que está por venir puede ser tremendo, pues el mismo Netanyahu se había encargado de decir en la mañana que, si Hamas no aceptaba la propuesta de tregua, Israel tendría “legitimidad internacional para ampliar su operación militar y restaurar la calma que se requiere en la zona”.

Es previsible, además, que los ataques se intensifiquen después de que ayer se constatara la primera muerte de un israelí a causa de los misiles del lado palestino. Se trata de un civil que se había acercado a los soldados para darles comida. “Una solución diplomática habría sido mejor, es lo que tratamos de hacer cuando aceptamos la propuesta de tregua hoy, pero Hamas no nos deja otra opción diferente a extender e intensificar nuestra campaña”, indicó el primer ministro.

Al cierre de esta edición, del lado palestino ayer habían fallecido siete personas, por lo que el total de víctimas fatales desde el lunes pasado era de 196.

Las razones de la negativa

¿Por qué Hamas rechazó una propuesta de alto el fuego que fue bendecida por Occidente, la Liga Árabe y hasta por el líder de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abas?

La situación no fue del todo aclarada por los protagonistas, que sí indicaron su malestar porque recibieron la propuesta por los medios de prensa y no en un contacto directo de los que elaboraron el plan, responsables de un gobierno que en su gestión anterior era aliado al grupo islamista.

Un vocero de Hamas, Fawzi Barhum, explicó a la agencia AFP que su facción se opuso a la propuesta porque no llega a colmar sus requerimientos. El movimiento exige además del cese de los bombardeos y el fin del bloqueo a Gaza, la apertura del puesto fronterizo de Rafah con Egipto y la liberación de presos detenidos tras haber sido liberados en virtud de un acuerdo de intercambio contra un soldado israelí en 2011.

La propuesta aceptada por Israel, entonces, fue vista por Hamas como una “rendición”, más que como una tregua. Y así lo entendió incluso Avi Issacharoff, analista de The Times of Israel.

De acuerdo con Adam Chandler, periodista de The Wire, la propuesta no servía porque no agregaba ningún tipo de victoria a Hamas, que por ese medio cesaría las hostilidades (y lo mismo haría la contraparte) pero no ganaría más que eso. “En otras palabras, necesita alguna mejora respecto a las condiciones de cese el fuego de 2012 o que acojan algunas de las demandas que han estado haciendo”.

Desde adentro de la Franja Ali Abunimah, redactor y cofundador del medio local Electronic Intifada, explicó en un artículo allí publicado que el gran problema, a todas luces, es el estado de sitio en el que viven.

“Es el sitio, estúpido. Pregúntale a cualquiera en Gaza y te contestará lo mismo. El sitio es la muerte en vida, de a poco va apagando la esperanza de salir de Gaza. Tiene que terminar. Esta es la principal razón por la que Hamas no accedió al intento con Israel”, redactó.

En ese mismo texto, el autor palestino citó también la explicación que dieron las Brigadas Al Qasam, el brazo armado de Hamas, para rechazar la propuesta. “No vale ni la tinta con la que se firmó”, declararon. Prometieron, casi al mismo nivel que los israelíes que aumentarán su reacción, que en su caso “la sangre y los sacrificios de los palestinos no se gastarán de cualquier manera”.

Motivos ocultos

Detrás de la búsqueda del final del sitio, por otra parte, algunos analistas sostienen que los radicales pretenden una apertura para recuperar sus vínculos con algunos grupos que los apoyen, después de haber perdido la unión con Egipto, Irán y Siria.

Hasta hace más de dos años Hamas contaba con el beneplácito de los islamistas Hermanos Musulmanes que gobernaban en Egipto, pero cuando estos fueron destituidos por el general Al Sisi, hasta se le cortaron las vías de comunicación subterránea por donde los radicales conseguían contrabandear lo que no tenía permitida la entrada.

La vía de escape al aislamiento quedó en el eje formado por Irán, Siria y Hezbolá. Pero estas alianzas también comenzaron a derrumbarse, después de que Hamas decidiera no sostener más al régimen en Siria e Irán y el grupo armado libanés Hezbolá no se lo perdonara.

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