Una plácida casa de veraneo sobre un lago alpino. Dentro, una pareja con su hijo pequeño. Vida apacible, familiera, plácida en el disfrute de una naturaleza conmovedora. De pronto, alguien golpea la puerta. Se trata de un muchacho bonachón y amable que junto a un amigo busca una pelotita de golf. El peor error de esa familia fue dejarlos entrar.
Haneke escarba en la llaga
El director de cine austríaco acaba de ganar (de nuevo) la Palma de Oro del Festival de Cannes con Amor, una película sobre una pareja que debe sobrellevar la vejez; no es su primer filme sobre temas complejos