Allá por las calles de Volta Redonda, la ciudad del acero en Río de Janeiro, el hijo de un mecánico y una ama de casa tenía el mismo sueño de todos los niños: ser futbolista. Jugaba de lateral derecho. "No era Dani Alves pero estaba ahí, alguna cosa hacía", dice con su particular simpatía.
Hatila, el amante de los chivitos
Passos, el gigante brasileño que duerme con los pies afuera, come chivitos, pero no toma mate