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En Uruguay existen 135 escuelas de tiempo completo que, a partir de hoy, comienzan a funcionar. Pero a diferencia del resto de los centros educativos, en estas no hay lugar que sobre. Todo lo contrario: hay listas de espera de niños para cuyos padres enviar a su hijo siete horas a la escuela es la única salvación.

“Si bien se inauguraron obras nuevas, las escuelas de tiempo completo siguen teniendo una demanda muy importante”, dijo al ser consultado por El Observador el consejero de Primaria, Héctor Florit. El funcionario señaló que “es mayor la demanda que la disponibilidad de cupos”.

Por el momento, Primaria desconoce cuántos niños están en lista de espera, y hasta fines de marzo “será casi imposible saberlo”, precisó Florit.

La modalidad de tiempo completo resulta ser una solución para las familias en donde ambos padres trabajan toda la jornada y no pueden cuidar del niño. En la escuela el niño no solo aprende y pasa todo el día, sino que además recibe desayuno, almuerzo y merienda.

La necesidad de los padres llega hasta tal punto que incluso una madre contrató a un abogado, y mediante un escrito intimó a Primaria para que su hijo –que está en lista de espera para entrar a 1º año– consiga un lugar en una escuela de tiempo completo.

“Es una jefa de familia que alega la necesidad imperiosa de enviar a su hijo a una escuela de tiempo completo”, comentó Florit. Por el momento este es el único caso que ha llegado al Consejo mediante la acción de un abogado, indicó el jerarca.

El presidente José Mujica es un férreo impulsor de la modalidad de escuelas de tiempo completo, y la instalación de más escuelas de este tipo será uno de los objetivos de su gestión.

De acuerdo a lo anunciado, al finalizar el quinquenio la idea es tener 100 escuelas más funcionando en esta modalidad. Algunas deberán construirse (hasta el momento se ha manejado la cifra de 33 edificios nuevos), otras requerirán hacer la transformación de “tiempo común” a “tiempo completo”. Para ello, además de algunas reformas edilicias se deben modificar los contratos laborales de las maestras, quienes deberán trabajar 40 horas semanales en vez de 20 horas, como se hace en “tiempo común”.

Según manifestó el consejero de Primaria, Óscar Gómez, la meta que se ha trazado el consejo es que 20% de los niños que asisten a la escuela pública lo hagan en locales que funcionan bajo esa modalidad.

(Observa)

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