Hoy 17 uruguayos comprarán su primera arma
Seis años atrás era un paso que solo daban seis personas por día. El acceso creciente a este medio destinado para atacar o defenderse convirtió a su importación en un lucrativo negocio
Hoy 17 uruguayos comprarán su primera arma: para protección, para caza o por deporte. Seis años atrás era un paso que solo daban seis personas por día. El acceso creciente a este medio destinado para atacar o defenderse en la última década convirtió a su importación en un lucrativo negocio que da cuenta de cuán armada está la sociedad.
En 2001 se importaron armas y municiones por un valor de US$ 727.688, según datos proporcionados por Uruguay XXI. La crisis de 2002 provocó una caída de 63,5% en las cifras, pero un año después comenzó una curva ascendente que tuvo su pico en 2012: US$ 4.170.090, cinco veces más que lo registrado al inicio de la década.
Solo el rubro de revólveres y pistolas se multiplicó por seis: de US$ 110.473 a US$ 700.547. El producto más solicitado es la pistola de 9 milímetros.
El director del SMA, Claudio Feola, opinó que hay una “estabilización” en el ingreso de estos artículos. Por unidades, el año que tuvo más entradas fue el 2011 con 7.442 certificados.
Julio César Lestido, presidente de la Cámara de Importadores de Armas y Municiones, explicó a El Observador que ese año se vendió una excepcional cantidad de rifles y escopetas a cazadores extranjeros que visitaron el país.
No obstante, la importación de municiones está en niveles similares a los del año 2001. En 2012 ingresaron 5,2 millones de cartuchos y 4,6 millones de balas que, juntos, representan tres unidades por cada uruguayo. El máximo se registró en 2007 cuando se compraron casi 12 millones de balas más 3,6 millones de cartuchos.
Esto se vio acompañado de una suba de la emisión de Guía de Posesión de Armas. Este año ya se gestionaron 12.495. Esto incluye renovaciones, transferencias y trámites por primera vez. Esto último saltó de 2.169 en 2007 a 5.385 a noviembre de 2013: 17 casos por día.
Esta cifra es la que más asusta a Ignacio Salamano, coordinador del Observatorio de impacto de armas de fuego en el Instituto de Estudios Sociales y Legales del Uruguay (Ielsur). “Habla de cambios de comportamiento de los usuarios”, dijo.
Mientras que Feola expresó que la sociedad uruguaya está “medianamente armada” al considerar que hay un arma registrada cada 10 personas, a Salamano el escenario le parece preocupante.
Según estimaciones de Ielsur, la proporción es un arma cada cinco personas. Este año, la mitad de las armas que se utilizaron en hechos delictivos era ilegal. Y casi el 15% de las legales estaba en manos de los delincuentes.
Más oferta
Uruguay compraba armas y municiones a 18 países en 2001. Ahora lo hace a 26 países. La base de datos correspondiente a Uruguay hecha por la Iniciativa Noruega sobre Transferencias de Armas Pequeñas (Nisat por su sigla en inglés) –coalición del gobierno noruego y organizaciones no gubernamentales– revela que en 1992 era cliente de solo siete países.
La explicación que dio Lestido es simple: “Se va trayendo lo que demanda el mercado”. A su juicio, el mayor poder adquisitivo de los uruguayos impulsó la importación de armas.
En el alza han influido, también, las empresas de seguridad privada. Alrededor de 350 empresas están inscritas en el Registro Nacional de Empresas Prestadoras de Servicios de Seguridad, Vigilancia y Afines del Ministerio del Interior.
Según Feola, son el grupo de propietarios que más ha crecido en los últimos años. Adquieren pistolas y escopetas. En 2012, el sector tenía registradas 8.292 armas; casi el triple de las que tenía en 2008.
El otro motivo es la sensación de seguridad: es un mecanismo de defensa ante un eventual riesgo que la sociedad cree que tiene más chances de sufrir hoy que en el pasado. El sociólogo Luis Eduardo Morás afirmó que el volumen de armas entre particulares es “inaudito” respecto a “los problemas de seguridad existentes” (ver análisis).
Salamano agregó que también pesa el legado cultural que se arrastra desde el siglo XIX de que el arma es un medio legítimo para resolver conflictos, en especial, en el interior, donde “un arma es un ornamento”.
Las armas que más se importan
Rifles de Estados Unido
Estados Unidos es el principal proveedor: US$ 1.140.323, los que representan el 28% del volumen total importado en 2012. De allí proviene la mayor parte de los rifles.
Pistolas Glock de Austria
Austria es el principal proveedor de pistolas, en particular, de la marca Glock, la más vendida en el mercado. Para armas de uso civil no se autoriza el ingreso de pistolas superiores a 9 milímetros.
Escopetas de Turquia e Italia
Las escopetas, en general, son turcas, pero también se venden las italianas. No hay ninguna restricción para los calibres de escopetas y revólveres.