La industria del software experimentó una rápida expansión en los últimos años, y a pesar de no contar con ventajas naturales –como las que ostenta el agro–, alcanzó altos niveles de competitividad y se convirtió en un actor relevante de la región.
La industria del software experimentó una rápida expansión en los últimos años, y a pesar de no contar con ventajas naturales –como las que ostenta el agro–, alcanzó altos niveles de competitividad y se convirtió en un actor relevante de la región.
A su vez, se procura conocer los eslabones de la cadena de valor en los que exista “espacio para mejorar el desempeño a través de herramientas de TIC”.
Se espera que en los próximos meses finalice el diagnóstico y se diseñe un programa para en 2012 “incorporar las TIC en el marco de las herramientas de política disponibles”.
Con ese objetivo se crearán Consejos Sectoriales “sensibilizados” con el tema y “herramientas de fomento a la incorporación de TIC en cada sector piloto”.
Para el éxito del plan, el documento señala la necesidad de “acceder de forma efectiva a los actores”, generar “espacios de consenso con las empresas en cuanto al uso de las herramientas” y destaca la importancia de la “coordinación público-privada en la implementación” de los instrumentos seleccionados.
Por su parte, Mario Tucci, directivo de la Cámara Uruguaya de las Tecnologías de Información (CUTI), coincidió con la idea de “transversalidad” plasmada en el plan industrial para el sector y expresó el interés de que esa industria “sea parte de otras”.
En esa línea, señaló que “se avanzó mucho” y citó como ejemplos las compras centralizadas del gobierno y el pago de impuestos informatizado.
De todos modos, reclamó acelerar el proceso de introducción de las TIC en la economía, en especial, en tres áreas “claves”: agro, turismo y logística.
Por otra parte, Tucci señaló que la industria del software encuentra más incentivos para exportar –ya que está exenta de impuestos–, que para funcionar en el mercado doméstico.
Uruguay comenzó a desarrollar ese sector en la década de 1990 y desde entonces mostró el crecimiento más alto en la región y el de mayor intensidad exportadora, según indica un reciente estudio realizado por Cepal.
Inversiones
“En una primera fase se desarrolló una industria local de software con clara orientación exportadora y, simultáneamente, se generaron condiciones para la atracción de centros internacionales como los de Tata Consultancy Services (TCS), Sabre, Trintech, IBM y Microsoft”, señala un documento de Cepal.
Los principales proyectos de las empresas transnacionales se localizaron, además de Uruguay, en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica y México, “la mayoría con un alto nivel de especialización y estándares similares a los de los mejores centros internacionales”.
Sin embargo, la situación presenta niveles de heterogeneidad importante, donde en países pequeños, como Uruguay, se orienta a las exportaciones, en los más grandes se apunta al mercado interno y en economías medianas existe un híbrido entre ambas especializaciones.