El diputado del Frente Amplio (FA) Fernando Amado cuestionó al presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Goñi, por la propuesta de iluminar el exterior del Palacio Legislativo con los colores del Vaticano en el marco de la visita del papa León XIV a Uruguay, prevista para el 6, 7 y 8 de noviembre.
"Viola la laicidad", escribió Amado en su cuenta de X, en respuesta al anuncio de Goñi, que había expresado que desde el Parlamento también querían darle "la mejor bienvenida" al pontífice.
"Nuevo anuncio celebratorio de la Iglesia Católica por parte del presidente de nuestra Cámara de Representantes. El presidente de todos, aunque claro está, nada le importe. Estaremos acá para recordarle que la laicidad no es un asunto olvidado. Que nuestras instituciones republicanas se honran y respetan más que con palabras, con hechos", cuestionó el legislador del FA.
Días antes, Goñi había detallado su propuesta, que contaba con la firma de varios legisladores. Sin embargo, el presidente de la Cámara de Representantes señaló a El Observador que la "solicitud" aún no tiene respuesta de la vicepresidenta Carolina Cosse, presidenta de la Asamblea General y del Senado; se espera una definición entre el martes y el miércoles.
"Un grupo de legisladores de todos los partidos —incluido un diputado del FA— solicitamos que se iluminara dado la venida del papa. Ese es el motivo: que el Parlamento también acompañe una invitación del presidente de la República. El presidente fue el que lo invitó [y] lo va a recibir en el Palacio Estévez. El presidente le da todos los honores. La iluminación nos parece que es un acto de acompañamiento al evento más trascendente que va a tener Uruguay por mucho tiempo", explicó Goñi a El Observador.
"El pecado laicista uruguayo"
La discusión vuelve a poner sobre la mesa el debate en torno a la laicidad en Uruguay. El 13 de octubre, el cardenal Daniel Sturla había cuestionado el "pecado laicista uruguayo" y había defendido la visibilidad de la fe de "todas las religiones" en el espacio público.
"Acá, en el Uruguay, monseñor Soler, arzobispo entre 1890 y 1908, decía: 'Qué bueno un caso como el de Estados Unidos, donde el Estado es laico, pero lo religioso está presente en el ámbito público. No se lo niega, no se lo arrincona, no se dice: "Eso es solo para la conciencia individual"', que es el pecado laicista uruguayo, que es distinto de la laicidad. La laicidad es que cada uno pueda expresarse, que todas las religiones sean bienvenidas y que ninguna tenga privilegios", había dicho Sturla.
Para respaldar su postura, el cardenal había recurrido una declaración del presidente Yamandú Orsi: "El presidente lo dijo la otra vez de un modo muy gráfico: 'A veces nos hemos ido de mambo en esto de la laicidad'", recordó Sturla.
La declaración a la que hacía referencia Sturla surgió de una entrevista entre el presidente Orsi y el pódcast Casillero Vacío en mayo de este año. En esta conversación, Orsi había dicho que Uruguay "subestimó la espiritualidad" y "que se fue de mambo" con la laicidad.