Según pudo probar la fiscalía, el martes en la noche el joven asesinado fue en auto acompañado por su cuñado al edificio ubicado en la rambla y esquina calle C, donde vivía el ahora imputado, luego de haber acordado para encontrarse. Al bajar del vehículo y caminar rumbo a la puerta del edificio, el asesino le disparó varias veces.
La victima llegó a ser trasladada con vida por su cuñado hasta la policlínica de Parque del Plata, donde finalmente murió.
El ahora imputado negó su participación en el hecho, y dijo que en realidad tenía previsto encontrarse en otro lugar y no en el edificio en el que vivía. Además aseguró que en el último tiempo se había mudado a la casa de un amigo y que por tanto ya no residía en el lugar donde ocurrió el crimen.
Sin embargo, testigos confirmaron a la fiscalía que el joven había sido visto en ese edificio en varias oportunidades. Asimismo, se pudo probar que estuvo en la zona en el momento del crimen y que tras haber matado a su amigo, rompió su celular aparentemente para ocultar evidencia.
Con estos argumentos la fiscalía solicitó a la Justicia que cumple 120 días de prisión preventiva por el delito de homicidio. El juez aceptó el pedido de la fiscal, pero fijó la prisión preventiva en 60 días.