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Es raro”, “me llama la atención”, “asusta un poco”, “no tiene sentido”, “era ilógico”, son todas aseveraciones que no es común escuchar de parte de analistas y economistas de plaza sobre la forma de operar del Banco Central del Uruguay (BCU). Pero precisamente, los dichos refieren a la “inconsistencia”, según los expertos consultados por El Observador, que mostró la autoridad en su política de adjudicación de tasas en las licitaciones de letras de regulación monetaria (LRM), que terminó con un escueto anuncio realizado el viernes pasado de que no se emitirían hasta nuevo aviso estos instrumentos en Unidades Indexadas (UI).

El Observador consultó el pasado lunes a las autoridades del BCU sobre la decisión de dejar de emitir este tipo de instrumento pero no obtuvo una respuesta.

Lo concreto es que en cuatro de las últimas 10 licitaciones en esa moneda que ajusta por inflación, no encontraron punto de acuerdo entre oferta y demanda. En tanto, en otras cuatro no se llegó a adjudicar el 30% de lo licitado, con un corte de tasa cercano al 4,5%. Analistas y corredores de bolsa consultados por El Observador coincidieron que este es el motivo visible que explica por qué se dejó de licitar en UI.

Pero lo que causó sorpresa en los operadores fue la falta de concordancia que se notaba entre las tasas de las letras en pesos y UI.

Las últimas emisiones, e incluso el índice de rendimientos de Bevsa (Itlup), mostraron que se pagaba cerca de 14% anual a las letras nominales en pesos y un poco por encima de 4% a las letras en UI.

Como estas ajustan por el índice de precios, se entiende que la diferencia entre una y otra da la inflación esperada, sumado a la prima de riesgo –que en un país como Uruguay es muy baja–, y esto no se estaba cumpliendo. Los agentes pedían al BCU rendimientos en el entorno de 6% en UI que la autoridad monetaria no estaba dispuesto a pagar.

De acuerdo a la encuesta de expectativas del BCU, a fin de año la inflación estará en el orden de 7,89%. Ni la más pesimista de las predicciones adjudica una inflación por encima de 8,5%. En un entorno como el actual, y en base a lo que dicen los teóricos, o las letras en pesos tendrían que estar pagando 12% y las en UI 4%; o las primeras 14% y las indexadas 6%.

El pasado 15 de enero se emitieron letras en pesos y en UI a un año, las primeras cortaron pagando 14,25% y las segundas 4,13%. En este contexto cualquier especialista leería que la inflación esperada en Uruguay es aproximadamente 10%.

El economista Federico Bozzolo, especialista en LRM, de RenMax Corredor de Bolsa se preguntó: “¿Por qué el Central estaba convalidando tasas tan desarbitradas?”. Para el agente, el regulador debería haber convalidado tasas de 6% para las emisiones en UI, “salvo que la inflación vaya a ser bastante más” de lo esperado. “¿Qué expectativas tiene el Central de inflación? Me asusta un poco”, agregó Bozzolo.

El analista financiero Andrés Escardó se expresó en el mismo sentido, y explicó que supone que el BCU “tenderá a pagar tasas en pesos más bajas, porque sino no tiene sentido”. Sin embargo, lo que ha sucedido en las últimas semanas es que los rendimientos en pesos medidos por el Itlup de Bevsa crecieron a valores que no se veían desde junio de 2014.

Un operador de una mesa de cambio de plaza, consideró que lo que estaba sucediendo con los rendimientos “era ilógico” y que “cualquier mercado esperaría que bajaran las tasa nominales o subieran las tasas en UI. Como no pasó ni una cosa ni la otra “se decidió dejar de emitir”. Agregó que le parece “raro” que desde el BCU se opte por esta estrategia cuando siempre han velado por mantener una evolución de referencia para la curva de rendimientos en UI y pesos.

“Al dejar de emitir, nos quedamos sin referencia de lo que son las tasas en UI de corto plazo. No sé si hay algo más allá como que Tesorería (por el Ministerio de Economía) se encargue de llevar adelante la curva en UI . Si BCU piensa que sacar plata en UI no es reditueble para ellos, alguien debería velar por mantener una referencia de mercado”, consideró el operador.

Bozzolo agregó que no tiene sentido que se deje de emitir en UI, porque “no va de acuerdo con toda la filosofía de los últimos dos gobiernos de desdolarizar la economía”. Se preguntó si hay un “quiebre” en la manera de pensar en las autoridades que alentaban el endeudamiento en UI en lugar de dólares.

“Si vos me preguntás a mi, como inversor en un país normal como creo que es Uruguay, me llama la atención por qué están desiertas las licitaciones. Me parece raro”, afirmó Mariano Sardáns, CEO de FDI.
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