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La película del argelino-francés Tony Gatlif se estrenó en la 62a edición del festival de cine Berlinale, que se celebra desde el 9 al 19 de febrero. El filme fue presentado dentro de la sección Panorama Special. Gatlif es un autor que ha elegido la temática social en otras obras suyas, como Le princes, Rue du depart y Exils.

En esta ocasión, su creación está inspirada en el libro homónimo de Stéphane Hessel pero sobre todo en las revueltas populares que han sacudido buena parte del mundo, aunque su narración se detiene en las sucedidas en varios países de Europa.

La película mezcla ficción y documental. El director acumuló un buen número de imágenes tomadas en las varias manifestaciones, y es protagonizado por una inmigrante ilegal que va observando todos las revueltas populares que acontecen a su llegada a Europa por países como Grecia, Francia y España.

Así la inmigrante indocumentada, que no es una actriz sino realmente una recién llegada al contienente europeo, descubre a su llegada que el lugar que supuestamente era su “paraíso”, no era tal y finalmente ella misma termina por sumarse a todos los que gritan su indignación en las calles.

El filósofo franco-alemán Stéphane Hessel, autor de la obra en las que está inspirada libremente la película y uno de los soportes ideológicos del movimiento de indignados, estuvo presente en Berlín con el grueso del equipo del filme.

Se trata de una película nacida y rodada casi improvisadamente, de bajo presupuesto y apuntalada en la dimensión global adoptada en unos pocos meses por el movimiento que nació el 15 de Mayo, en la Puerta del Sol de Madrid.

“Teníamos que rodar de prisa, casi tan rápido como nació y se propagó el movimiento”, dijo Gatlif a la agencia EFE respecto de la película, que se proyectó en la sección Panorama, fuera de competición.

Es un filme rico en referencias, desde las alusiones a la primavera árabe a la expansión de movimientos anticapitalistas gemelos, bajo el nombre de “Occupy”, que se han extendido por todo el planeta, desde Wall Street a otros centros del poder financieros.

El recorrido de la protagonista, Betty, a través de Europa representa la “voz de la esperanza contra la desesperación”, según declaró Gatlif.

Junto a Betty, en la película aparecen jóvenes que se han sumado al movimiento de los Indignados y que el cineasta se fue encontrando durante su camino, algunos de los cuales tienen su propio registro.
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