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Si la industria lanera uruguaya no es eficiente en sus procesos, es claro que la lana se exporta en estado sucio, por eso las empresas industriales tienen que ser competitivas y alcanzar la mayor productividad como lo han demostrado, destacó a El Observador el gerente general de Central Lanera Uruguay (CLU), Diego Saavedra.

Precisamente en años recientes se fue el 20% al 30% de la lana como sucia, lo que no ocurre en otros sectores de la producción, porque la lana es un bien no perecedero y a su vez tiene un alto precio relativo por unidad de volumen, lo que le facilita que sea colocada en cualquier parte del mundo.

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La CLU maneja un volumen estabilizado de 5 a 6 millones de kilos, lo necesario para trabajar a pleno en su peinaduría de Lanera Piedra Alta, en la ciudad de Florida, lo cual es la base de competitividad de esta empresa, explicó el funcionario.

Saavedra explicó que sería impensable trabajar con niveles elevados de capacidad ociosa como ocurre en otros sectores, lo cual explica el buen posicionamiento que tiene CLU y todo Uruguay en materia de exportaciones de tops.

Agregó que el sector topista uruguayo es muy competitivo y no en vano desde hace varios años este país es el segundo exportador del mundo de tops, de lana lavada y peinada. “Eso se debe a un conjunto de factores, que incluye un parque industrial moderno, actualizado, con conocimientos a nivel industrial, de lanas y elaboración de las mezclas. Además, si no es competitivo este sector, la lana que no es un producto perecedero se exporta en estado sucia.

También es el resultado de una muy buena inserción en los mercados de las distintas empresas, a pesar del deterioro de la competitividad que se ha vivido en los últimos años, que ha encarecido mucho la mano de obra, la energía, los fletes, etcétera.

El año 2012 se presentó con algunas dificultades en los mercados por la crisis europea y desaceleración de la economía china, lo que paulatinamente fue impactando en los rubros de la lana y de la carne ovina.
Otra constante fue una gran volatilidad en los precios de la lana, producto de la baja disponibilidad de stock a lo largo de la cadena y con una incertidumbre muy grande por la evolución de la economía que hacía que los actores estén todavía muy cortos en sus compras lo que favorecía la volatilidad.

Con respecto a la carne ovina en la Unión Europea (UE) se le considera un producto suntuario por sus elevados precios y frente a la crisis se le podía sustituir, lo que afectó tanto a la demanda como a los precios. Mientras tanto en Brasil que es un mercado muy importante la devaluación del real está impactando, además de que hace un año los precios históricamente altos a los que llegó la carne ovina provocó que las churrasquerías sacaran este tipo de carne de sus menú.

Por otro lado, Saavedra resaltó el crecimiento que ha logrado el Operativo Cordero Pesado, si bien su proceso productivo no fue del todo bueno, por atraso en las invernadas, como consecuencia sobre todo de las lluvias a partir de agosto pasado que ha complicado el engorde final de los corderos. Además, provocará que algunos de esos animales no puedan terminarse en esa categoría y haya que pasarlos como borregos para el año que viene.

Sinceramiento

Saavedra admitió que el mercado de la carne ovina ha tenido un sinceramiento en sus precios y eso provocó que se achicaran los márgenes, en especial de los invernadores que compraron corderos con un mercado de la carne ovina de precios altos que luego cayeron. En el operativo de 2012 CLU manejó de 120.000 a 130.000 corderos. Fue el principal proveedor de la industria. En 2011 CLU aportó el 30% de los corderos pesados que faenaron los frigoríficos, animales diente de leche pero con carcasas de más de 13 kilos.
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