El mercado de granos atravesaron una semana con valores de más a menos, como era esperable en el nuevo escenario de cese de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán y el comienzo de la normalización del tráfico por el Estrecho de Ormuz, con un conflicto en Medio Oriente que sigue marcando la cancha.
Los fundamentos de oferta y demanda junto al clima en el hemisferio norte recuperan protagonismo, aunque la inquietud geopolítica persiste por los ataques de Israel a Líbano.
Presión a la baja del petróleo
El petróleo bajó 8% al cabo de la semana y el barril de Brent cerró sobre US$ 80, una cotización 27% inferior a la de hace un mes.
El ajuste del crudo presionó con fuerza al aceite de soja que perdió US$ 100 por tonelada en la semana, una caída de 6% hasta US$ 1.536 por el debilitamiento de la prima por guerra que traían los granos y especialmente las oleaginosas de mayor contenido aceitero.
Los principales granos cerraron con leves subas semanales, aunque por debajo de las cotizaciones máximas que alcanzaron en la semana.
En el último mes han sufrido ajustes de entre 8% para el trigo y 13% en el caso del maíz.
El precio del grano de soja en Chicago consiguió un leve repunte de US$ 409 a US$ 412 por tonelada en la posición julio, aunque llegó a cotizar a US$ 417.
Consiguió cierta firmeza por el riesgo de una ola de calor sobre los cultivos recién implantados en Estados Unidos y por el buen desempeño de exportaciones, incluso con ventas a China de soja de la próxima cosecha.
Soja: cotizaciones de antes de la guerra
En el mercado uruguayo la soja volvió a precios moderados que se situaron por debajo de US$ 380 por primera vez en cuatro meses, aunque cerraron la semana sobre US$ 384 por tonelada.
La cosecha de soja en Argentina fue mayor a la esperada, con 51,5 millones de toneladas, y Brasil sigue embarcando su cosecha de 180 millones de toneladas que superará en 2027.
Se supone que van a bajar los costos para la próxima zafra desde las referencias actuales pero los precios consolidan una baja y vuelven a niveles de antes de la guerra.
Colza cae 3% semanal
La colza recibió el impacto de la baja de los hidrocarburos y cierra la semana con una caída 3% en el mercado Matiz de París y cotizaciones en Uruguay que bajaron unos US$ 25 por tonelada en la semana al rango de US$ 512 a US$ 515 por tonelada.
En Uruguay diversos actores del sector agrícola destacaron esta semana que la siembra de colza no solo es la más extendida sino la que se cumplió en mejores condiciones en 10 años, con más del 90% de las casi 400 mil hectáreas instaladas en fechas ideales.
Trigo y cebada
El precio del trigo tuvo un repunte semanal de US$ 225 a US$ 231 en la posición diciembre de Chicago aunque cerró por debajo de los máximos de US$ 233 por tonelada.
El trigo está expuesto a vulnerabilidades por las buenas cosechas que se esperan en Rusia y Ucrania.
La presión de la cosecha de trigo en Estados Unidos que llegó a 25% del área y duplica el ritmo de los últimos cinco años es otro factor de influencia a la baja para los precios de los cereales.
El mercado también observa el surgimiento de una demanda latente por parte de países dependientes de las importaciones para cubrir sus necesidades ante la caída de los precios de los fletes, lo que respaldaría los precios de los cereales incluso a medida que disminuye la prima de guerra.
Las ofertas por cebada para malterías a nivel local se movieron entre US$ 220 y US$ 230 por tonelada en la semana.
En mayo los productores fijaron precios de entre US$ 240 y hasta US$ 255, un pico de precios “que dio un empujón para decidir la siembra y muchos tomaron posición con unos 1.000 a 1.500 kilos por hectárea, un precio muy interesante para empezar a edificar” afirmó Germán Bremermann de Barraca Erro.
La cotización del trigo de la próxima cosecha se ha mantenido estable en US$ 215 con el piso en la demanda de trigo forrajero para la ganadería y la lechería.
La siembra de trigo y cebada quedaría completada en una semana, dentro de junio que es una muy buena fecha.
En cebada se mantendrían unas 170 mil hectáreas y en trigo unas 250 mil hectáreas, por debajo de las 285 mil de la zafra pasada, de las más reducidas en los últimos años.
Maíz presionado por suba del dólar
El maíz en Chicago ganó US$ 2 en la semana en la posición julio de la Bolsa de Chicago, aunque cerró a la baja condicionado por la firmeza del dólar que repuntó 1,2% en la semana, lo que reduce la competitividad de las exportaciones estadounidenses y presiona sobre las cotizaciones.
La caída del petróleo es un factor bajista adicional por la relación del maíz con la producción de etanol.
El ajuste en el final de semana se vio limitado por la expectativa de posibles deterioros en los cultivos estadounidenses ante excesos de lluvias y una mayor humedad.
En Uruguay se afirma la estimación de una zafra récord de maíz de primera si el tiempo así lo permite. “Pensamos que va a aumentar el área global de maíz, con una expectativa muy interesante por las perspectivas de un año Niño y la gran demanda de grano forrajero que tracciona mucho para que pueda tener una siembra importante”, señaló Bremermann.
En Argentina la consolidación de la baja de la urea afirmó una intención de siembra de maíz similar al año pasado, año récord con 2,3 millones de hectáreas.
“Pero el entusiasmo hace que se esté evaluando la posibilidad de sumar más hectáreas” apuntó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).