El fundador del gigante textil Mango, Isak Andic, estaba parado y sin usar su teléfono en el momento en que se precipitó mortalmente. Así lo infiere la policía regional de Cataluña tras constatar que el dispositivo móvil no registró ningún movimiento antes de la caída, un indicio que debilita la hipótesis de que el empresario se despeñara debido a una distracción.
Este escenario se desprende de un informe policial, adelantado por El Nacional y al que ha tenido acceso la agencia EFE. El documento recoge el análisis que los Mossos d'Esquadra realizaron al teléfono del fundador de Mango en el marco de la causa judicial donde una jueza investiga a Jonathan Andic, primogénito del empresario, acusado del homicidio de su padre.
El trágico suceso ocurrió en diciembre de 2024, cuando el empresario falleció al caer desde 100 metros de altura durante una excursión por la montaña que realizaba junto a su hijo. Tras ser detenido el pasado 19 de mayo, la jueza fijó una fianza de un millón de euros para Jonathan Andic, fundamentada, entre otros indicios, en las "contradicciones" en las que cree que incurrió en sus declaraciones, especialmente sobre el uso de la cámara del móvil de la víctima.
Los Mossos descartan la falta de atención del empresario
A partir del volcado y análisis del dispositivo, los Mossos d'Esquadra concluyen de forma directa que el empresario no estaba utilizando el teléfono en el momento de la caída mortal, por lo que creen descartada la falta de atención como la causa del accidente.
Los datos técnicos revelan que el móvil no registró ningún movimiento inmediatamente antes de la precipitación. Con este elemento, la policía autonómica infiere que el fundador de Mango se encontraba totalmente inmóvil, sin caminar, en el instante en que cayó al vacío, y confirma asimismo que la cámara fotográfica no estaba activada. Posteriormente, los equipos de emergencia hallaron el terminal guardado en el bolsillo delantero de su pantalón.
Punto exacto de la caída de Isak Andic, el 14 de diciembre de 2024, en Collbató.
Las contradicciones en las declaraciones del hijo investigado
El eje de la investigación judicial apunta a las diferentes versiones ofrecidas por Jonathan Andic. El día de la muerte de su padre, el primogénito aseguró a los Mossos que, tras quince minutos andando, adelantó a su progenitor unos tres o cuatro metros cuando este se encontraba haciendo fotos con su teléfono. Añadió que no lo tenía a la vista y que, mientras caminaba, escuchó un ruido de piedras cayendo, se giró y vio el cuerpo rodando entre los matorrales.
Sin embargo, en una segunda declaración, Andic afirmó que su padre había utilizado el móvil únicamente al principio de la excursión, pero que posteriormente no lo volvió a ver usando el aparato.
La investigación de la jueza instructora concluye que el fundador de Mango solo utilizó el teléfono al inicio del camino para tomar varias fotos y grabar un vídeo. Los registros técnicos de los Mossos especifican que Isak Andic realizó tres fotografías y un vídeo a las 12:17 horas del 14 de diciembre de 2024. Tanto las imágenes como la geolocalización constatan que el punto exacto donde se tomaron coincide con el inicio del recorrido, concretamente en las escaleras donde empieza la ruta senderista.
Las escaleras donde, supuestamente, Isak Andic usa el móvil por última vez, según los Mossos.
Cronología de los once minutos clave de la excursión
El informe policial establece una línea temporal estricta sobre los hechos ocurridos en la montaña:
Entre ambos hitos transcurrieron exactamente once minutos. Según el criterio de los Mossos d'Esquadra, este lapso temporal era suficiente para recorrer el trayecto que separa las citadas escaleras del punto exacto donde se produjo el fatal desenlace.
Jonathan Andic, junto a su padre, el fundador de Mango.
La defensa alega una caída fortuita por problemas de salud
Por su parte, la defensa de Jonathan Andic sostiene en sus informes que la "pretendida contradicción" señalada por la jueza sobre el uso del teléfono no constituye un "elemento incriminatorio".
En el recurso presentado ante la Audiencia de Barcelona para solicitar la revocación de la fianza del primogénito, los abogados argumentan que el momento exacto de las fotos es "perfectamente irrelevante". Sostienen que ambas versiones no son incompatibles, señalando que el empresario "pudo pararse en los dos momentos (inicio de recorrido y a los quince minutos) e incluso pudo pararse a los quince minutos, hacer el ademán de fotografiar y no hacerlo, como al parecer sucedió".
Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, ha llegado poco antes de la una del mediodía a los juzgados de Martorell (Barcelona) para comparecer ante la jueza que instruye la causa por la muerte del empresario, tras ser detenido esta mañana por los Mossos d'Esquadra.
Para reforzar esta postura, la defensa ha aportado al juzgado una prueba pericial basada en una reconstrucción en 3D con maniquíes. Dicho estudio concluye que el empresario se precipitó de forma "fortuita", iniciada por un tropiezo y un posterior resbalón en forma de "tobogán" hacia el vacío. Esta hipótesis se apoya en el "patrón" de una caída similar que Isak Andic había sufrido meses antes de su fallecimiento, provocada por el fallo de sus rodillas a causa de la artrosis que padecía.