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El incremento de tarifas –mayor que el promedio- para los grandes consumidores– que aprobó el directorio de UTE ayer fue cuestionado por la gremial que agrupa a los usuarios intensivos así como por la Cámara de Industrias (CIU), que alertaron por el “deterioro continuo” de la competitividad que puede traducirse en una caída de la producción a futuro.
Estos cuestionamientos coinciden con una reducción de la energía facturada por UTE al sector manufacturero de casi medio punto en 2012, en línea con la desaceleración que viene mostrando esta actividad en los últimos meses, según datos de la Dirección Nacional de Energía a los que accedió El Observador.

Mientras la facturación de UTE del sector residencial cerró con una expansión del 2,88% el año pasado respecto a 2011 –con un consumo total de 3.352.012 Megawatts/hora (Mwh)–, la industria consumió 1.780.986 Mwh, con una caída de 0,47% respecto a la potencia facturada en 2011. Esta rama de actividad registro un retroceso en el consumo energético luego de dos años de expansión. El 2011 culminó con un incremento de la facturación de 2,36% y de 4,27% en 2010%.

En los 12 meses cerrados a noviembre el Índice de Volumen Físico de la industria creció 2,4%, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
La contracara de la industria en 2012 fue la construcción. En este caso, la facturación de UTE se disparó 11,9% respecto a 2011. Más moderado fue el incremento de la demanda del sector comercio y servicios que mostró una suba de la facturación de 3,15% a lo largo de 2012. La facturación total de UTE en MWh cerró el año pasado con una demanda de 8.130.598 Mwh, esto es un 2,08% por encima de 2011.

Impacto en industrias
“Cada vez que protestamos ante UTE por las tarifas se nos dice que las tarifas reflejan los costos. No sé si la recaudación encubierta de un impuesto se puede considerar un costo”, comentó ayer a El Observador el prosecretario de la Asociación de Grandes Consumidores de Energía Industrial (Agcei), Roberto González. Esto en alusión a que inicialmente los técnicos de UTE habían estimado que de acuerdo a la paramétrica el ajuste promedio debía ubicarse en 4,5%, pero Economía pretendía una mayor transferencia de impuestos del ente a las arcas del Estado, por tanto, la suba media quedó en 5,6%.

Empero, para los grandes consumidores el incremento fue mayor (ver cuadro). “Como no integramos la canasta del IPC (Índice de Precios al Consumo) nos pegaron con un caño”, rechazó González. El prosecretario de la Agcei indicó que en los últimos ajustes de UTE la tarifa valle (de las 00.00 horas hasta las 7 horas) viene incrementándose más que la de punta (18 a 22 horas) y la de llano (7 a 18 horas y de 22 a 24 horas). Los grandes consumidores utilizan la tarifa triple horario donde la valle es la más económica, seguida por la de llano y la de punta (la de mayor costo).

De acuerdo a datos de la Agcei, entre 2005 y 2012 las tarifas para el horario valle –medido en dólares– aumentaron 316%, las del llano 280% y la de punta 200%.
“Aquellas empresas que cumplen con la filosofía de respetar la triple tarifa (para no consumir en el horario de punta), se las está perjudicando doblemente. Se perjudica al país productivo y se está favoreciendo al comercio y los shopping que consumen en el horario de punta”, criticó González.

El empresario recordó que la incidencia de la energía eléctrica en la estructura de costos para los grandes consumidores está entre 20% y 30%. En ese sentido, anunció que este incremento tarifario de UTE se va trasladar a precios (de los productos) porque de lo contrario haría inviable la actividad de las empresas.

Precisamente, en esta línea el vicepresidente de la Cámara de Industrias (CIU), Gabriel Murara, señaló que el ajuste de la energía “implica un encarecimiento de los costos en dólares para la industria” en momentos donde el sector viene “golpeado” por un “problema continuo de pérdida de competitividad”, y que el “impacto mayor” lo tendrán aquellas industrias que generan valor agregado y emplean más personal.

En ese marco, recordó que mientras Brasil acaba de aprobar una rebaja de hasta el 20% para la energía del sector industria que regirá a partir del próximo 5 de febrero, en Uruguay se recorre el camino inverso con un encarecimiento de los costos para las empresas.

Oposición votó en contra y solicitan informe

La oposición cuestionó la incidencia que tuvo el Ministerio de Economía a la hora de definir el incremento promedio de 5,6%, como publicó en su edición de ayer El Observador. El informe técnico de UTE arrojaba un ajuste promedio menor ( 4,5%). Esta fue una de las razones que llevó al director del Partido Nacional en el directorio del ente, Enrique Antía, a votar en contra de la propuesta de ajuste que aprobó el oficialismo de la empresa ayer. “En momentos de sensibilidad con una inflación elevada, no podemos agregar elementos que agreguen más presión para intentar recaudar más. El gobierno debió ser más sensible”, afirmó Antía a El Observador. Asimismo, agregó que si bien comparte la política de UTE de trasladar el precio real de la energía sobre los distintas franjas de consumo, “el contexto actual” no amerita un incremento mayor para las industrias que exportan (por los grandes consumidores). En ese sentido, informó que entre 2012 y 2013 la energía para estos clientes aumentó 21,38% contra un IPC del 14,87%. Por su parte, el diputado nacionlista, Álvaro Delgado, elevó ayer una informe al Ministerio de Industria para conocer cuál es la paramétrica que estableció UTE para fijar una suba promedio de 5,6% en lugar del 4,5% que sugirieron los técnicos y a cuánto ascenderán las transferencias del ente a Rentas Generales.

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