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El presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Washington Burghi, dijo este miércoles a El Observador que las trabas que sufren las empresas uruguayas para exportar hacia Argentina generan un clima “desmoralizador”. “Argentina no cumple con lo que firma”, expresó.

Las declaraciones surgen tras ser consultado acerca de si el acercamiento anunciado por el presidente de la República, José Mujica, entre los dos países del Río de la Plata, esa una solución real para el comercio uruguayo.

Mujica se reunió este martes con la presidenta argentina, Cristina Fernández, y reivindicó los frutos de la política del buen vecino. El diario El Observador de este miércoles informa que “más allá de los acuerdos firmados, el hecho central de ayer (martes) fue consolidar una relación de amistad con Argentina”.

Sin embargo, en el ámbito empresarial esa relación no se vislumbra de la misma manera, ya que las trabas al comercio vienen sucediéndose en el tiempo y en las formas. En un momento fue la dificultad del cruce de mercaderías en los puentes, luego las demoras en la renovación de licencias no automáticas y también las sugerencias (no escritas) a los comerciantes argentinos de no comprar los productos uruguayos que tenían competidores locales y, por último, la exigencia del 1 a 1, es decir, de que las empresas argentinas exporten un dólar por cada dólar importado.

El diario La República de este miércoles informa que se liberaron las licencias trabadas, pero que resta solucionar la situación de ocho productos porque se está a la espera de mayor información.

“Hay muy buena recepción entre las autoridades argentinas y uruguayas, por ello los ministerios de Industria se reunirán en los próximos días para, además de liberar las licencias atrasadas, agregarle otros mecanismos de facilitación del comercio”, dijo el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, según cita La República.

Para Burghi, el problema no es solo destrabar toda la burocracia que está poniendo Argentina para exportar, sino que ya “a esta altura, está costando conseguir clientes en ese país debido a todos los problemas que tienen para importar”. “Es desmoralizador”, agregó el presidente de los industriales.

Si bien el empresario entiende que Kreimerman hizo su mayor esfuerzo, cree que “atrás debería estar el esfuerzo de todo el gobierno” y que le “quedan dudas de que se esté haciendo”.

Sobre los reiterados anuncios del acercamiento entre las autoridades, especialmente entre los presidentes de ambos países, Burghi indicó que “el ministro de Industria (Kreimerman) y el presidente (Mujica) lo dicen de buena fe, pero el problema es que se puede hacer lo mismo dos o tres veces, pero no de por vida”. “En algún momento tenemos que cortar y hay que decirle al mundo lo que ya sabe, pero hay que reafirmarlo: Argentina no cumple con lo que firma. Y si no se cumple hay que tomar otras medidas; pero no se trata de negociar porque ya está negociado. Lo que hay que hacer es cumplir (con lo que está firmado a nivel de Mercosur)”, agregó enérgicamente.

Indicó también que Uruguay siempre ha apostado a la legalidad y que ese es el camino, por lo que es necesario hacer las denuncias en los tribunales correspondientes, empezando por el Mercosur.

Burghi insistió en que “hay que entender que esto es muy grave, que hay empresas que han cerrado por las trabas que ha puesto Argentina”. Agregó que “las cosas se van disimulando porque existe pleno empleo, pero hay que cuidar a los clientes para las épocas en que no hay pleno empleo”.

Según el empresario, los sectores más perjudicados son el de la vestimenta y la alimentación, pero muchas empresas de otros sectores, que tienen 20 o 25 empleados, “y que también es necesario cuidarlas”, han sido afectadas.

“Estamos perdiendo un mercado en el cual las Pymes uruguayas tenían su sustento, porque las más perjudicadas son las empresas chicas que tenían su mayor colocación en los mercados naturales por décadas, como el argentino”, recalcó Burghi.

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