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A pesar de que los precios de la canasta general de consumo aceleraron en junio su ritmo de aumento, los bienes y servicios que importan a la hora de evaluar la dinámica inflacionaria, registraron una importante moderación, con la menor tasa de crecimiento interanual en casi dos años. En ese sentido, los analistas privados no avizoran un riesgo de que la inflación alcance los dos digitos pese al alza que viene registrando el tipo de cambio.

Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios al consumo subieron 0,43% durante el sexto mes del año, lo que llevó a que la inflación interanual de 8,06% en mayo a 8,21% en junio.

Sin embargo, esa aceleración se explicó enteramente por factores ajenos al núcleo duro de la canasta de precios. El indicador de precios subyacentes elaborado por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, depura aquellos componentes de la canasta de consumo que no obedecen a una dinámica de mercado, ya sea porque los controla el gobierno con fines de política –como las tarifas públicas– o porque sus precios dependen de factores circunstanciales –como los alimentos sin procesar, fuertemente incididos por las condiciones climáticas–. Durante el mes de junio, la inflación subyacente interanual se moderó de 8,22% a 8,1%, su nivel más bajo desde setiembre de 2011.

Los bienes y servicios que componen el indicador subyacente se pueden agrupar en dos grandes categorías: los que se comercializan con el exterior y por lo tanto, sus precios dependen de los valores internacionales y del tipo de cambio, y aquellos que se producen exclusivamente en y para el mercado doméstico, cuyos precios dependen únicamente de la demanda interna. De ese modo, en el último mes la moderación en el aumento del núcleo duro de los precios se explicó tanto por una menor inflación importada –que pasó de 4,29% en los 12 meses a mayo a 4,23% en el último sondeo– como de una reducción de las presiones internas sobre el nivel de precios –la inflación provocada por factores domésticos pasó de 10% a 9,87% en el mismo período–.

Sin embargo, a pesar de la moderación del último mes, los factores vinculados con la dinámica interna explican 6,7 de los 8,1 puntos porcentuales de inflación subyacente. Esto quiere decir, que el alza de los precios sigue siendo un fenómeno de causas locales y no importadas.

Suba del dólar
Uno de los riesgos principales vinculados a la fuerte suba del tipo de cambio que tuvo lugar entre mayo y junio, era el efecto que pudiera tener sobre los precios al consumo. En promedio, el dólar subió 7,4% en junio respecto a mayo, eso provocó una corrección de 1,37% en el precio de los bienes y servicios que Uruguay comercializa con el exterior –importa o exporta–, cuando los precios que dependen únicamente de la dinámica doméstica subieron 0,62%.

Sin embargo, la suba del dólar no tuvo un impacto en los registros de inflación a 12 meses, debido a que se redujeron las presiones importadas sobre los precios. En mayo, la divisa se cambiaba 4,8% más barata que en igual mes de 2012 y en junio, 4,7% más baja.

Moderación
El socio de la consultora Deloitte, Pablo Rosselli, dijo a El Observador que la inflación de junio estuvo en línea con su proyección y confirma que los precios vienen “cediendo” producto de la desaceleración que muestra la economía, una política más contractiva y el descenso que registró el tipo de cambio desde fines del año pasado hasta mayo. El experto añadió que existe un “riesgo bajo” que la inflación alcance a los dos dígitos en los meses de julio y agosto cuando habrá una inflación mayor producto de la no aplicación del plan UTE Premia que implementó esta empresa el año pasado. “Vamos a tener una inflación más cerca de 9%”, estimó Rosselli. Para el cierre del año, Deloitte mantiene su proyección de una inflación de 8%, y por ahora, no ve como una “amenaza” una mayor cotización del dólar como un factor que tenga una gran incidencia en la evolución de los precios. En la misma línea, Marcelo Sibille de KPMG coincidió en que es “poco probable” que la inflación alcance los dos dígitos en los próximos meses. En primer lugar, señaló que los precios internacionales se “han achatado” bastante, hecho que deja lado el cuidado por contar con una “inflación importada” alta. Asimismo, agregó que el consumo interno se está enlenteciendo en línea con el “enfriamiento que muestra la economía”.

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