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La inflación anual de Brasil perdió fuerza en octubre pero se mantuvo por encima del rango meta del gobierno, lo que aumenta las posibilidades de que exceda el objetivo oficial para fin de año por primera vez en más de una década. La presidenta reelecta, Dilma Rousseff, prometió un mayor énfasis en su próxima administración para el control de la inflación.

Los precios al consumidor según la medición del Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) subieron 6,59% en 12 los meses a octubre, tras el avance a 6,75% el mes anterior, pero aún se mantiene sobre objetivo del gobierno. En la comparación mensual, los precios al consumidor subieron 0,42%, lo que se compara con el alza de 0,57% en setiembre.

El objetivo del Banco Central para la inflación es de 4,5% por cada año calendario, con un margen de tolerancia de 2 puntos porcentuales. La última vez que se sobrepasó la meta fue en 2003.

Según cifras del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), un incremento menor en los precios del transporte y de los alimentos ayudó a ralentizar la inflación el mes pasado.

Sin embargo, el alza en los combustibles que se anunció en la última semana podría acelerar la inflación en noviembre. La petrolera estatal brasileña Petrobras anunció el jueves alzas en los precios mayoristas de la gasolina y del diésel por primera vez en más de 11 meses.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo ayer que el alza en los precios de los combustibles sumaría cerca de 0,1 puntos porcentuales a la inflación.

Suba de tasas
Mantega, que no participará en el nuevo gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, reiteró además la necesidad de aumentar el ahorro del gobierno el año próximo. Los economistas a menudo responsabilizan el fuerte gasto fiscal como uno de los principales motivos para la elevada inflación de Brasil.

Los rendimientos en los contratos futuros de las tasas de interés subían el viernes. Se teme que la inflación lleve al Banco Central a subir las tasas de interés en los próximos meses.
“La desaceleración mayor a lo esperado de la inflación en Brasil el mes pasado es un alivio que esperaban los encargados de las políticas, pero es poco probable que impida alzas adicionales en las tasas de interés en los próximos meses”, dijo Neil Shearing, economista jefe para mercados emergentes de Capital Economics, en Londres.

La tasa de interés de referencia Selic de Brasil actualmente está en 11,25%, tras un sorpresivo incremento la semana pasada. El jueves, el Banco Central de Brasil anticipó que podría seguir subiendo las tasas de interés para conducir a la inflación hacia 4,5%.
Más medidas

La recientemente reelecta presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que su gobierno intensificará la lucha contra la inflación y fortalecerá las cuentas públicas con recortes de presupuesto, informaron el jueves medios locales.

En una entrevista con los cuatro principales periódicos del país, Rousseff aseguró que el gobierno tendrá que “hacer los deberes” buscando recortar gastos y no depender de las tasas de interés para frenar la inflación.

“Necesitamos endurecer los controles para la inflación”, señaló Rousseff, según citó el diario Folha de Sao Paulo. “Tenemos un problema interno con la inflación”, agregó la mandataria.
La presidenta reelecta está bajo una creciente presión para limitar el gasto público, reducir los aumentos de precios, y revitalizar la economía para ganarse nuevamente la confianza y el favor de los inversores, preocupados por su tendencia hacia una política económica dirigista y estricta.

Rousseff dijo que los gastos del gobierno serán revisados “a través de una lupa” y sugirió que los cambios se implementarían gradualmente, según el sitio web del periódico O Globo. No especificó qué recortes se aplicarían al presupuesto, pero agregó que “varias partidas pueden ser reducidas”.

Rousseff aseguró que no planea alterar la meta oficial de inflación.
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