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Por Martín Olaverry, especial para Observa

La Ing. Estela Zerbino, quien se desempeña en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), confirmó que se han detectado densas poblaciones de langostas, fundamentalmente en los departamentos al sur del Río Negro. El problema se concentra en Durazno y Florida y si bien el INIA no ha detectado grandes daños en los cultivos, hay productores que se están quejando por la agresividad de las langostas que comen todo a su paso.

Zerbino explicó que las altas densidades poblacionales de langostas se deben a la baja cantidad de precipitaciones ocurridas en invierno y las altas temperaturas que se registraron en primavera. "Al no haber humedad en el suelo durante el invierno no hubo mortalidad de huevos y los nacimientos fueron mayores", señaló.

Las altas densidades pueden repercutir negativamente en la productividad de los campos de pastoreo y, en casos extremos, afectar cultivos, especialmente sorgo, alfalfa, maíz, girasol y, en menor medida, soja, señala el INIA.

En las muestras colectadas con red por INIA en Durazno y Tacuarembó se reconocen unas 12 especies siendo la dominante Borellia bruneri (Rehn 1906). Esta especie ha sido la dominante en otros brotes epidémicos en el pasado. Presenta 2 ciclos estivales (bivoltina). Se alimenta de gramíneas, preferentemente de hoja fina y en bajas densidades se la encuentra en pastos altos y secos.

El INIA precisa que las altas densidades de población que se observan en el presente se componen de individuos de diferentes especies y no todas atacan a los cultivos.


No se trata de un enjambramiento de langostas migratorias. Las langostas presentes en los departamentos citados corresponden a especies sedentarias que no forman enjambres y atacan los cultivos en forma masiva.

En este sentido el INIA recomienda que cualquier medida de control debería partir de un correcto diagnóstico de las especies presentes, de los niveles de densidad y especialmente del daño detectado sobre los cultivos.

El control químico es aconsejable solo en caso de que corra riesgo el cultivo o la pastura debido a los impactos negativos sobre la fauna benéfica (mantis, bicho moro, arañas) principales reguladores de las poblaciones de langostas y, además, sobre otros insectos no objetivo (abejas)

De realizarse aplicación de químicos, la misma debe efectuarse con la aparición de los primeros adultos, ya que esto permite alcanzar una mayor proporción de individuos juveniles los cuales son más susceptibles. Los principios activos recomendados por el MGAP por su nivel de efectividad y bajo impacto ambiental son, en orden de prioridad: Carbaril, clorpirifós y cipermetrina. Se desaconseja el uso de insecticidas a base de Fipronil por el impacto que éste tiene sobre colmenas.

"No hay que asustarse por las altas poblaciones sino que hay que ver el daño. Esto puede llevar a aplicaciones de control químico que pueden complicar más las cosas porque se pueden matar los enemigos naturales de la langosta y los problemas pueden aumentar en años venideros. Nosotros recomendamos que se realice un correcto diagnóstico de las especies presentes con técnicos capacitados para hacerlo, luego evaluar la densidad y el daño", señaló Zerbino.

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