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Desesperadamente necesitamos aumentar la productividad, porque a pesar que el arroz uruguayo está entre los mejores a nivel internacional, no es suficiente para una ecuación económica estable”, comentó a El Observador Agropecuario el director del Programa Nacional de Investigación de Arroz, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), ingeniero agrónomo Gonzalo Zorrilla.

Señaló que en materia de genética la apuesta se enfoca a los híbridos y consideró que se podría dar un salto comercial si se logra que esos híbridos tengan la calidad que exigen los mercados premium del mundo. “Por eso no tenemos que mirar solo el rendimiento, además tienen que aportar calidad”, dijo.

En cuanto al aumento de rendimientos los productos híbridos son los que generan más expectativas, “hay algunas variedades de INIA que andan muy bien, que son mejores a las variedades que ya están, aportando resistencia a enfermedades. Pero no todo es rendimiento. Primero está la calidad, y los híbridos que está manejando el programa de INIA, en cooperación con 12 países de la región, ya está logrando muy buena calidad”, dijo.

Pero también indicó que la ecuación del híbrido implica un costo bastante mayor para producir la semilla y no cualquier aumento de rendimiento es suficiente. “Debe ser un aumento consistente de 20% o 30% y eso todavía no lo tenemos”, reconoció.

Otro de los aspectos productivos que se manejan son los ajustes del manejo de insumos como la fertilización, como maximizar la productividad por kilo de fertilizante, un costo muy importante.

También se consideran las variables climáticas, no solo por el ajuste del cultivo para sacar el mayor provecho del ambiente sino para entender bien los distintos ambientes, y en función de ello desarrollar variedades que se adapten, explicó.

Zorrilla señaló que las expectativas para mejorar el manejo son muy buenas. Señaló que durante muchos años nutrientes básicos como el fósforo y el potasio han tendido a conformar un estándar en las dosis, sin parar para revisar si estaba bien o mal. Se usaban aspectos generales de recomendación. “Hoy con la mayor productividad del arroz, mayor ajuste y nuevas tecnologías, hay buenos indicios para empezar a ser más finos y ajustar ese manejo, lo que en algunos casos significa más aplicación y en otros menos, dependiendo del nutriente, del lugar y del suelo”, comentó.

Señaló que el nitrógeno siempre es el más difícil porque aparte de ser crítico para el manejo del arroz es muy variable en el ambiente y en el proceso del cultivo. Informó que se están evaluando nuevos indicadores subjetivos de necesidades del cultivo y los resultados indican que podría alcanzarse una mejora muy grande en el ajuste de ese fertilizante que es considerado clave.

Anunció que en esta zafra y en la que viene se validarán los resultados en campos de productores, comparando estas estrategias de fertilización con la que utilizan los productores, y de confirmarse los resultados se tratará de masificarlo como una nueva técnica.

También se plantean otros ajustes de manejo de riego de variedades nuevas como Parao, que tiene un manejo específico con ciertas diferencias respecto a las anteriores.

Además señaló el ajuste en el manejo de enfermedades, sobre todo a través de los fungicidas. “Se presentó un trabajo de revisión de varios años, tratando de hacer énfasis y demostrando que la aplicación preventiva que la mayor parte de los productores hace previo o al inicio de la floración sea muy bien ubicada en el tiempo, porque atrasos en esa etapa la hacen muy ineficiente para las enfermedades de fin de ciclo”, afirmó.

Descartó totalmente las variedades transgénicas. Señaló que la política sectorial y de Estado es muy clara, porque es una tecnología que no está aceptada internacionalmente por los mercados y Uruguay exporta 95% del arroz que produce.

De todos modos consideró que es algo que “a la larga va a llegar, pero Uruguay no será el primero ni mucho menos. Tenemos que cuidar mucho el posicionamiento del arroz uruguayo de alta calidad. El futuro dirá, pero los productos genéticamente modificados a la larga le servirán a la gente”, concluyó.

Agro en Foco
El jueves 28 se realizó Agro en Foco en el marco de la jornada Arroz-Soja en la zona Este, denominada Sumando para ganar. La actividad organizada por IICA, Blasina y Asociados y El Observador complementó la tradicional convocatoria de INIA Treinta y Tres. Allí Gonzalo Gutiérrez analizó los mercados de commodities agrícolas, se presentaron dos experiencias productivas de arroz-soja, una en Treinta y Tres y otra en Salto, y además Germán Chebataroff mostró las variedades de arroz de Genética Chebataroff.

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