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A partir del próximo mes de mayo el fabricante de chips empezará a adjuntar a cada uno de sus nuevos procesadores un número con el objetivo de ayudar a los consumidores a diferenciar un procesador de otro de la misma familia. Intel utilizará los números en cadenas de 300, 500 y 700, similar al modelo de números que BMW utiliza en sus coches.

El nuevo sistema supone un cambio radical en la oferta de marqueting de la compañía, que hasta ahora enfatizaba la velocidad de reloj como la memoria principal del rendimiento. En su lugar, el nuevo sistema procurará crear un escenario en el que una persona escoja entre varios chips de la serie 300, por ejemplo, y que esa decisión se equipare con el bueno, más bueno o mejor procesador.

Actualmente, cuando se compra un PC con un procesador de Intel, el consumidor debe escoger entre varias versiones de los procesadores Celeron o Pentium 4 de la compañía, cuya velocidad de reloj varía entre los 2,2GHz y 3,4GHz. Asignar a cada chip un número ayudará a los compradores al reducir las opciones y ofrecerá un mejor significado del caché y velocidad del bus. Estas dos características influyen en el rendimiento del procesador al mantener una serie de datos cerca del corazón del procesador y enviando el flujo de datos dentro y fuera del procesador respectivamente.

(Vnunet.es)

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