Intendentes frenan inversiones previstas con dinero del ICIR
Algunas intendencias tuvieron que cancelar licitaciones para adquirir maquinaria vial
La caída ineludible del Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), tras el fallo de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), que por cuatro votos contra uno declaró inconstitucional la ley para el caso de un productor de Artigas, impactó de forma directa en la inversión y la caja de algunas intendencias del interior del país. Algunas comunas tuvieron que frenar inversiones previstas con el dinero que les iba a llegar por la recaudación del ICIR.
El domingo pasado, cuando todos los intendentes se reunieron con el presidente José Mujica y su equipo en la estancia presidencial de Anchorena (Colonia), la noticia del fallo adverso al tributo obligó a suspender los planes. Según supo El Observador, en esa reunión estaba previsto firmar la creación de un fideicomiso para administrar lo recaudado por el ICIR, que liberaría US$ 450 millones para las intendencias.
Esa situación, que no será por el momento sustituida por fondos públicos, como por ejemplo Rentas Generales, impactó de forma directa en las inversiones para obras viales. “Para lo que ya estaba planeado por ahora no tenemos ninguna solución”, admitió ayer a El Observador el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, presidente del Congreso de Intendentes. La compra de maquinaria, tanto en su departamento como en otros, estaba bastante avanzada a la espera de la llegada de los fondos del ICIR. Hay algunas que ya concretaron la adquisición de maquinaria, y otras que frenaron la licitación. Río Negro, por ejemplo, tuvo que parar el proceso de selección para la compra de maquinaria, cuando estaba a punto de adjudicar. “Ahora paramos todo”, dijo Lafluf.
El caso de Durazno es particular. Allí, el intendente, Benjamín Irazábal, había ampliado la licitación para renovar la flota de máquinas para reparar calles y caminos porque contaba con el dinero del ICIR. En su caso, según contó a El Observador, invertiría US$ 2,5 millones con fondos del impuesto a la tierra. Pero como tiene caja, decidió seguir adelante con la compra, y en los próximos días recibirá 18 máquinas y 8 camiones, que renuevan un tercio de la flota de su departamento. Se trata de motoniveladoras, cilindroexcavadoras, palas y excavadoras, entre otras. “Algún día me pagará las máquinas el ICIR, y si no me la paga es lo mismo”, comentó Irazábal. “Yo contaba con esa plata, pero sigo para adelante con fondos propios. Peor es no tener máquinas nuevas”, agregó. Otras intendencias no tienen caja, y deberán esperar al nuevo impuesto para invertir.