Internet: el arma más poderosa para los narcos
La guerra, el narcotráfico y las redes sociales en México son una combinación explosiva. Todas las partes involucradas tienen hasta agentes de prensa para administrar sus cuentas de Facebook y Twitter
Un celular, una señal de internet y una cuenta de Twitter o Facebook. Este es el nuevo frente de la narcoguerra en México. En un suelo en donde entidades mafiosas asumen el control de algunas zonas y en donde el estado no puede garantizar la seguridad de todos sus ciudadanos, Internet se convierte en un nuevo tipo de arma.
En diciembre de 2009 asesinaron a Arturo Beltrán Leyva, capo de una de las bandas narco más violentas y poderosas de México. El ejército nacional, con dirección de la CIA, realizó una emboscada y lo atrapó. En el operativo participaron 200 infantes, dos tanques y helicópteros de la marina.
Pero al mismo tiempo que la prensa internacional difundía el hecho, ocurría algo diferente en Facebook y Twitter. En las redes fue publicada una foto del cadáver de Arturo Beltrán Leyva. Paul Eiss, historiador y antropólogo de la Universidad Carnegie Mellon, comentó al sitio web The Verge que la foto no es sólo reflejo de la expansión de las redes en México, sino que también demuesra cómo ha mejorado la circulación de información en la guerra contra las drogas.
Para mirar este cambio, basta dar un vistazo a lo que pasó el 31 de marzo en la ciudad mexicana de Matamoros, en la frontera con EEUU.
“Me informan que en estos momentos existe situación de riesgo en algunos puntos de Matamoros, incluyendo algunas calles bloqueadas; los exhorto a tomar las debidas precauciones para evitar cualquier contratiempo que afecte a sus familias”, informó la alcaldesa Lety Salazar en su página de Facebook. Casi al unísono, el consulado de EE.UU. en Matamoros, alertaba en Twitter sobre la situación.
Eiss define a este fenómeno como “narcomedia”. Pero esta situación no se limita al intercambio de información para prevenir a “los buenos”.
La publicación de la foto del cadáver de Arturo Beltrán es reflejo de esto. Según dijo Eiss a The Verge, algunos soldados mexicanos pueden estar detrás de estas publicaciones. "Alguien fue. Quizás los soldados. O los médicos forenses. O los hombres enmascarados vestidos de civil que aparecieron en varias fotos del evento, rodeando el cuerpo de Beltrán Leyva", afirmó Eiss.
Este tipo de imágenes habían aparecido en las redes mucho antes de la muerte de Beltrán Leyva. Pero su caso fue emblemático, porque fue la primera vez que se compartió la foto masivamente.
Antecedentes
El antropólogo comenta otro fenómeno: en 2005, se publicó un video del asesinato de un sicario narco en México. Eiss asegura que el modus operandi del asesinato estuvo inspirado en un video publicado en Youtube, en donde se mostraba a unos extremistas musulmanes realizando una decapitación.
Llegado el 2009, tanto narcos como sus rivales relacionados con el gobierno federal posteaban este tipo de imágenes regularmente. El periodista de The Verge, Matt Stroud, revela que en el año 2011 algunas personas que se habían mostrado leales a los cárteles en Twitter fueron asesinadas. Y las fotos de sus asesinatos no se hicieron esperar en el mundo online.
Este "lado narco" de las redes sociales es una continuación tecnológica del acceso a la web, en un México que se encuentra cada día más online. Hoy, un 41% de la población mexicana tiene una cuenta en Facebook. En el año 2000, sólo el 5%por ciento de la población tenía acceso a Internet. Stroud comenta que hoy las redes sociales son "el medio predilecto de la comunicación masiva".
Desde hace 5 años México registra mayores niveles de violencia por causa del narcotráfico. Y a medida que aumentan los asesinatos “narco”, los posteos en las redes también. Eiss comenta: "Se dieron cuenta de que no eran necesarios los periódicos ni ningún otro medio para crear agenda". También sostiene que esos posteos en redes traen como consecuencia otros asesinatos.
Esto es también lo que pasó con el caso Beltrán Leyva. A seis días de su muerte, hombres armados se presentaron en la casa de la familia de un marino. Masacraron a todos los integrantes de la familia. En la tarde, en una escuela del vecindario, prendieron fuego una bandera mexicana. Todas las imágenes se tuitearon como respuesta a las imágenes del cadáver de Beltrán Leyva. Se amenazaba además con más asesinatos si el ejército continuaba frenando las acciones del cartel.
Pero detrás de cada publicación narco hay un operativo complejo. Utilizan algo así como "agentes de prensa" en las redes. Estos se encargan de manejar los posteos y la administran la comunicación de sus redes. Eiss afirma: "los editores crean blogs, promocionan libros, pasan clips de Youtube por cadenas de e-mail, hacen promoción de libros”.
Y algunos también postean música: un estilo mexicano llamado “narco-corrido”, una versión local mexicana de nuestra “cumbia villera” en la que se cuentan historias de narcos “héroes” que se escapan de la policía a ritmo de ranchera.
El objetivo de estas cuentas es claro: difundir el miedo y dar la imagen de control.
¿Periodismo ciudadano?
The Verge publica que algunos medios y periodistas mexicanos aceptan el dinero del narcotráfico a cambio de una cobertura “favorable o nula”. Otros grandes medios son reacios a publicar. Por esto, surgen diversos blogs como “Nuestra Aparente Rendición”, “El blog del Narco” (hoy, fuera de línea), "Historias del Narco" o “Borderland Beat”, en los que personas anónimas publican noticias sobre los ataques de los carteles. También escriben crónicas. Twitter y Facebook también multiplica el tráfico a estos sitios. Los retroalimenta de noticias y los ayuda a expandirse.
Eiss afirma: "Si alguna vez hay un final declarado que la guerra, la narcomedia parece pronta para sobrevivir".