La ingente cantidad de información digital que está creando la humanidad crece más rápido que nuestra capacidad de almacenarla. Los discos magnéticos, los DVD o la memoria flash, además, no duran para siempre y las tecnologías que se usan hoy para leerlos puede que no existan en el futuro. La ciencia se ha vuelto ahora hacia un sistema de almacenamiento de datos que siempre ha estado ahí: el ADN, manual de instrucciones para el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos, podría ser el mejor disco duro.
Investigadores de EEUU fabrican un disco duro de ADN
El sistema, con el que se ha codificado un libro en una secuencia genética, multiplica por un millón la densidad de las memorias flash y garantizaría el acceso a la información durante milenios