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La selección de fútbol de Irak, un país azotado por la guerra y con una ínfima infraestructura deportiva, dio hoy la gran campanada en los Juegos Olímpicos de Atenas al vencer por 4-2 a Portugal, actual subcampeona de Europa.

El tremendo mazazo que supuso para los portugueses perder en casa la reciente final de la Eurocopa ante Grecia parece que todavía les pasa factura.

Marruecos terminó con diez hombres por la expulsión a los 58 minutos de su zaguero y capitán Jamal Alioui, quien recibió tarjeta roja por una fuerte falta contra el delantero Eric Scott.

(En base a AP y EFE)

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