Por Abolfazl Pasandideh *
Por Abolfazl Pasandideh *
El hecho de que Irán sea rico en recursos naturales y siga gozando de una posición geográfica estratégica, ha generado que las tres demandas o metas mencionadas del pueblo iraní siguieran ser vistas muy peligrosas por ciertos países. Por esta misma razón, desde los primeros días de la victoria de la Revolución de 1979 hasta el día de hoy, se han puesto en marcha diversas formas de obstrucciones y esfuerzos, por algunos países, para destruir las tres demandas del Pueblo Iraní.
Entre estos complots se puede destacar los siguientes puntos: Apoyo a grupos terroristas para atacar a diferentes estratos de la nación iraní; Apoyo financiero-operativo e incluso la puesta de armas químicas al alcance del ex dictador iraquí, Saddam Hussein a fin de atacar las ciudades iraníes; Planear golpes de estado; Intimidar con lanzar ataques militares e incluso bombardeos nucleares; Asesinar a altos funcionarios estatales y militares iraníes; Amenazar con destruir en Irán los centros culturales y civiles que se han reconocido como patrimonio de la humanidad; Cometer terrorismo económico llegando hasta que se prohíba la importación de medicamentos para niños enfermos iraníes; Asesinar al máximo comandante militar iraní mientras se encontraba en una misión oficial en otro país; y etcétera.
Pese a lo anterior y a los cientos ejemplos similares, el pueblo iraní no se ha arrodillado y aún insiste en su triple causa. No obstante, se debe tener en cuenta que la persistencia de los iraníes no debe conducir a la indiferencia de la comunidad internacional en cumplir con sus compromisos.
Los ejemplos mencionados arriba, ilustran claramente el hecho de que el gobierno y la nación iraníes son una de las principales víctimas de los actos terroristas, de las actitudes contrarias a los derechos humanos y a la Carta de la ONU, y del contagio del fenómeno desventurado del unilateralismo. Por lo tanto, es necesario que la comunidad internacional deje de lado la pasividad y tome las medidas necesarias contra la piratería de los logros de la diplomacia multilateral. De lo contrario, la violación de los derechos de los estados y las naciones se convertirá en una epidemia y predominará una anarquía completa en el orden internacional.
*Embajador de la República Islámica de Irán, Abolfazl Pasandideh.