Israel lanza operativo terrestre para desarticular a Hamas
Tras el fracaso de las negociaciones, comenzó a atacar la franja de Gaza por tierra, mar y aire
Poco después de las diez de la noche, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dio la orden de comenzar una incursión terrestre en Gaza con el objetivo de “eliminar la infraestructura de los túneles de Hamas”. La decisión se tomó horas después de que los islamistas intentaran ingresar a Israel por vía subterránea ayer de madrugada, momentos antes de que entrara en vigor una tregua aceptada por el Estado. Hay 66.000 reservistas movilizados y la franja de Gaza fue blanco de ataques durante toda la noche.
Los periodistas internacionales alojados en un hotel en la costa de Gaza vieron que de repente la luz se cortó y la señal de los teléfonos se volvió intermitente. Se congregaron en el lobby del hotel al-Deira, el mismo que el miércoles fue testigo de la muerte de cuatro niños palestinos que estaban en la playa, y ahí recibieron la recomendación oficial por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel de evacuar. Era inminente la llegada de anfibios a la costa.
En ese mismo momento, tropas de infantería ingresaban por tierra a la zona y misiles eran lanzados desde Israel hacia distintas áreas de la Franja pero principalmente al norte, donde aseguran que hay más presencia de miembros de Hamas. Las fotos que circulaban anoche en las redes sociales mostraban un cielo gazatí iluminado por centellas amarillas y rojas, lanzadas de un lado y otro de la zona ocupada.
Según indicó el ejército en un comunicado, “la invasión terrestre movilizará cuerpos de infantería, de artillería y de inteligencia, con apoyo de la aeronáutica y la marina”. El primer paso es avanzar por el territorio para luego, con la luz del día, detectar los túneles que usan los islamistas para intentar introducirse en terreno israelí. “Sabemos que los terroristas de Hamás están operando bajo tierra, y ahí es donde los alcanzaremos”, indicaron las Fuerzas de Defensa israelíes a través de su cuenta de Twitter. “Hemos golpeado duro a Hamas y seguiremos golpeando duro a Hamas”, agregaron.
En el comunicado, se precisó que “las fuerzas armadas se proponen garantizar que los residentes puedan vivir en seguridad, sin estar bajo un terror continuo, y asestar un golpe significativo a la estructura terrorista de Hamas”.
No está claro cuánto durará la operación ni qué alcance tendrá. Lo concreto es que Israel pretende con ella “mermar las capacidades militares de Hamás”, según declaró a la prensa uno de los voceros militares, Peter Lerner.
Tampoco está clara cuál será la reacción de Hamas, que ya ayer comenzó a responder con el lanzamiento de más cohetes hacia Israel. La primera respuesta dada por el portavoz Fawri Barhum en un comunicado es que “Israel pagará un alto precio y Hamas está listo para el enfrentamiento”.
“El inicio de la ofensiva terrestre israelí en Gaza es un paso peligroso, cuyas consecuencias no se han calculado”, comentó el oficial.
Génesis
Según se anunció, la operación recibió un espaldarazo de la clase política israelí el martes, cuando Israel se ató durante unas horas a un alto el fuego pero Hamas no lo respetó, sino que lanzó 47 cohetes. Ayer sucedió algo similar, pues durante unas horas rigió un alto el fuego solicitado por Naciones Unidas para permitir el ingreso de ayuda humanitaria a la zona sitiada pero igualmente se lanzaron tres proyectiles de mortero desde Gaza hacia Israel.
“Tres veces Israel le propuso el cese de fuego a Hamas. Hamas rechazó. ¿Qué queréis que hagamos? Defenderemos a nuestra gente”, explicó a través de Twitter Roni Kaplan, vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Según declaraciones del ministro de Economía Naftalí Bennet, el hallazgo de los túneles donde Israel asegura que los palestinos querían hacer un atentado fue “la gota que colmó la paciencia” y que llevó a autorizar la operación. “Hay un pleno consenso sobre la necesidad de destruir estos túneles, ha sido una decisión difícil pero imprescindible para proteger al pueblo de Israel”, comentó el ministro.
Apocalipsis
Desde que comenzó la operación Margen Protector en la medianoche del lunes 7, Israel advirtió a la población de Gaza que podía ser blanco de ataques para que evacuara sus casas. El miércoles estos anuncios se multiplicaron con panfletos que fueron lanzados desde el cielo por la aviación israelí. En la Franja, que tiene unos 360 kilómetros cuadrados, viven 1,8 millones de personas.
El miércoles de noche ya había unas 22.000 personas refugiadas en instalaciones de Naciones Unidas, colapsadas de gente. Ayer, tras el comienzo de la acción más intensa, otros miles de corrieron bajo los techos de esas zonas declaradas inviolables por la legislación internacional. El vocero de la agencia de ONU para los refugiados palestinos, Chris Gunness, pidió “respeto” por esa inviolabilidad.
“Urge que se respeten las obligaciones que fijan las leyes de ayuda humanitaria internacional para la protección de civiles en tiempo de conflicto y para los trabajadores humanitarios”, imploró.
Más temprano ese mismo activista había condenado “al grupo o los grupos” responsables de haber escondido 20 cohetes en una escuela de la organización que estaba en abandono, descubiertos cuando hacían una inspección de rutina.
El hecho, considerado por el vocero de la organización como una “flagrante violación” a las condiciones según las que actúa, puso en peligro de Hamas a los civiles que creían estar a salvo de los cohetes israelíes.