Por Grégoire Lemarchand, AFP
Por Grégoire Lemarchand, AFP
Italia, defensora del título, que inició el Mundial-2010 con dos decepcionantes empates, tiene como reto solucionar sus problemas ofensivos para doblegar a Eslovaquia y evitar una dolorosa eliminación en primera ronda, el jueves en Johannesburgo (14h00 GMT).
"¡Marca, marca!", gritaba el martes en el entrenamiento el técnico Marcello Lippi, animando a los 'azzurri' a jugar más rápido y sin complicarse en la definición, buscando más la eficacia que recrearse en el juego bonito.
En los empates previos ante Paraguay y Nueva Zelanda, ambos por 1-1, en el Grupo F, el seleccionador echó de menos acierto ofensivo, algo de lo que se ha quejado en los últimos días.
En busca de mayor efectividad arriba ante un equipo bien armado atrás como Eslovaquia, Lippi podría hacer algunos retoques: Alberto Gilardino podría dejar su lugar a Giampaolo Pazzini, mientras que en el centro del campo podría estar el veterano Gennaro Gattuso, curtido en mil batallas.
"Nuestra Mundial tiene que empezar ahora", señaló Lippi, seguro de que sus jugadores no pueden fallar ante los eslovacos, que sumaron una derrota y un empate en sus dos primeros partidos, lo que les permite mantener un hilo de esperanza de estar en octavos.
Para Italia, segunda de la llave con dos puntos, dos por detrás de Paraguay, una victoria permitiría el pase, e incluso un empate, aunque en ese caso tendría que depender del resultado entre los guaraníes y los neozelandeses, que se enfrentan de manera simultánea.
En el recuerdo del equipo, y de Lippi, está la experiencia de España-1982, cuando el equipo superó la primera ronda con tres empates y muchas críticas, y terminó proclamándose campeón.
Los apuros en la ronda inicial no son nuevos para la 'Nazionale' (1970, 1982, 1994), en ediciones donde consiguieron llegar a la final, con el título en 1982 y quedando finalista en las otros dos ocasiones, en México y Estados Unidos.
Pero esta vez, la 'Vieja Guardia' no lo tendría fácil en el cruce de octavos, ya que parece probable que si pasa sea como segunda del grupo F, lo que le haría jugar contra una de las favoritas que sí está respondiendo, Holanda.
"No pensamos en una eliminación (en la primera ronda), señaló el martes Gianluca Zambrotta, manteniendo una actitud optimista ante el reto eslovaco.
Los precedentes, eso sí, no son nada esperanzadores. Las lesiones en las últimas semanas de Andrea Pirlo y Gianluigi Buffon se acompañan de un balance anual muy malo, con cuatro empates y una derrota en 2010 y una defensa que parece más vulnerable que la que consiguió ser la guía hacia el título en 2006.
"No tengo miedo, tengo mucha confianza. Todo el mundo la tiene. Tenemos muchas opciones. No es la primera vez que tenemos un partido de +todo o nada+", comentó Zambrotta, que no quiere seguir el camino del último finalista del Mundial, Francia, eliminada el martes a las primeras de cambio.
En el lado eslovaco, que llega como 'víctima perfecta' para la recuperación italiana, su técnico Vladimir Weiss ya ha avisado de que no lo pondrán fácil.
"Nos esforzaremos al máximo en nuestro último partido ante Italia", afirmó, señalando que veía más fuerte al equipo paraguayo, con el que perdió 2-0 en la segunda jornada de la llave.