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El Tribunal Superior de Londres desestimó la impugnación realizada por Greenpeace para detener la autorización de nuevas licencias de explotación de petróleo y gas en el Mar del Norte al considerar que la decisión del gobierno británico cumple con los requisitos legales.

El grupo medioambiental había argumentado que el hecho de que Gran Bretaña no evaluara los gases de efecto invernadero producidos por el consumo final de petróleo y gas hacía que el plan lanzado en 2019 fuera ilegal.

Por su parte, los abogados que representan al Departamento de Seguridad Energética del país argumentaron en una audiencia en julio pasado que los ministros no estaban obligados a evaluar las emisiones de productos del uso final, aunque dijeron que las consideraban.

El juez David Holgate rechazó el caso de Greenpeace y afirmó en un fallo escrito que la decisión de no evaluar las emisiones por el uso final no era irracional, falló que fue acogido con satisfacción por el gobierno del primer ministro Rishi Sunak.

“La industria es fundamental para fortalecer nuestra seguridad energética, desbloqueando nuevas tecnologías como la captura de carbono y las oportunidades de hidrógeno, y reducirá nuestra dependencia de las importaciones al mismo tiempo que respaldará cientos de miles de empleos y hará crecer la economía”, sostuvo en un comunicado el Departamento de Seguridad Energética.

Greenpeace, en tanto, anuncio que planea apelar el fallo. “Si le dijeran a la mayoría de la gente que el gobierno puede aprobar nuevos yacimientos de petróleo y gas ignorando el 80% de las emisiones que producirán, simplemente no lo creerían”, dijo Philip Evans, activista climático de Greenpeace en Reino Unido.

“Este es un comportamiento completamente irresponsable por parte de los ministros durante una crisis climática”, agregó el ambientalista con relación al objetivo del gobierno conservador de impulsar la producción nacional de hidrocarburos a medida que Europa se retira del combustible proveniente de Rusia.

Según el gobierno británico, la producción nacional de hidrocarburos es clave para su plan de mejorar la seguridad energética, y que incrementar los volúmenes extraídos del Mar del Norte es consistente con su objetivo de cero emisiones netas de carbono para 2050.

Sin embargo, los defensores del medio ambiente argumentan que una mayor producción contribuirá al cambio climático y no logrará reducir las facturas de energía de los hogares británicos.

El fallo se conoció apenas un día después que la militante ecologista sueca Greta Thunberg fuera inculpada por alteración del orden público, tras ser detenida durante una protesta paralela a una conferencia de la industria del petróleo y del gas en Londres.

La joven, de 20 años, fue puesta en libertad bajo supervisión judicial y deberá comparecer ante un tribunal de Londres el 15 de noviembre, al igual que otras 26 personas detenidas durante la manifestación.

Antes de ser detenida, Thunberg había afirmado que “detrás de estas puertas cerradas, políticos sin talla concluyen acuerdos y compromisos con gente del lobby del destructivo sector de los combustibles fósiles”.

Por su parte, el CEO de la compañía saudita Aramco, Amin Nasser, reafirmó durante la conferencia petrolera su idea de que “nuevas inversiones” para extraer hidrocarburos son necesarias para contrarrestar el declive de los yacimientos petrolíferos envejecidos, tanto en el Mar del Norte como en otras regiones.

 

(Con información de AFP)

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