Keir Starmer cierra congreso laborista en Liverpool y ya sueña con ser electo
Abogado, vegetariano y fanático de Arsenal, el líder laborista busca romper con más de una década de gobiernos conservadores en las elecciones británicas de 2025
El líder del laborismo británico Keir Starmer cierra este miércoles en la ciudad de Liverpool el congreso de su partido y, de acuerdo a las últimas encuestas, mantiene intacta la esperanza de ser el próximo primer ministro y terminar de esa manera con más de una década de gobiernos conservadores.
Durante su discurso del martes ante delegados laboristas, Starmer les dijo que habrá “una década de renovación nacional”, haciendo referencia a una posible victoria de su partido en las próximas elecciones legislativas, que deben realizarse antes de enero de 2025.
Demostrando energía y seguridad en sus palabras, Starmer destacó que los laboristas deben “curar las heridas del país tras trece años de gobiernos del Partido Conservador”.
Hasta el momento, las encuestas señalan que el candidato del laborismo saca unos veinte puntos de margen a su rival conservador y primer ministro, Rishi Sunak.
Y sus propios compañeros levantan como un estandarte la relación que Starmer tiene con el laborismo casi desde la cuna, al repetir una y otra vez que heredó su nombre de pila, Keir, de Keir Hadie, fundador y primer líder del Partido Laborista a principios del siglo XX.
La ambición de Starmer en política quedó clarísima cuando le preguntó cómo le gustaría ser recordado: “Como alguien que logró un gobierno laborista audaz y reformista. Como un gran padre y amigo”, dijo el líder británico.
El aspirante a gobernar Reino Unido accedió por primera vez al parlamento británico, dentro de las filas del Partido Laborista, tras ser electo por el barrio londinense de Holborn y Saint Pancras en 2015. Lo que significa que entró tarde en la política, a los 52 años, edad en la que el antiguo líder laborista Tony Blair dejaba de ser cabeza del partido.
Pero Starmer no perdió tiempo, y fue elegido líder laborista en abril de 2020, tras la dimisión de Jeremy Corbin, como consecuencia de la derrota del partido en las elecciones generales en 2019.
Nacido en el barrio londinense de Southwark, al sur de la ciudad, estudió derecho en la Universidad de Leeds, para continuar su formación como abogado en Oxford. Pero nunca abandonó su pasión por el fútbol.
Fanático de Arsenal, en una entrevista afirmó que, si se midiera contra el antiguo líder conservador y exprimer ministro Boris Johnson en un partido de fútbol, lo golearía. En otra entrevista, le preguntaron cuál es su principal temor, respondió “la derrota”. Y agregó: “Odio perder, especialmente en fútbol y política. Juego al fútbol cada semana, como mediocampista, dirigiendo. Mucha gente dice que lo importante es participar. No soy de esa opinión. Lo que cuenta es ganar”.
¿Otra rareza? De triunfar, Keir Starmer sería el primer vegetariano en llegar a primer ministro británico.
(Con información de AFP)