La contradicción del gobierno en torno a la facilitación del diálogo en Venezuela
Doce días después de indicarle al encargado de negocios que no debía iniciar contactos oficiales para favorecer una negociación, el gobierno defendió esa propuesta
La apuesta del gobierno de facilitar un diálogo entre el chavismo y la oposición política en Venezuela junto a México como pretendida solución a la crisis venezolana y la insistencia en la conveniencia de apostar a ese mecanismo que el presidente Tabaré Vázquez ratificó este lunes, se contradice con la instrucción que la cancillería le dio al jefe de la representación uruguaya en Caracas.
Un día después de la asunción del presidente Nicolás Maduro por un periodo más, el encargado de negocios, José Luis Remedi, solicitó autorización a sus superiores en el Ministerio de Relaciones Exteriores para explorar la posibilidad de iniciar un diálogo entre las partes, pero la respuesta que obtuvo del embajador Raúl Pollak, director general de Asuntos Políticos, fue negativa.
Si bien Pollak no cerró la puerta a que Uruguay pudiera participar de negociaciones en un futuro, si estaban las condiciones dadas, le comunicó a Remedi que la cancillería no tomaría ninguna decisión de forma apresurada ni Uruguay estaría al frente de ese movimiento.
EFE
Pero sobre todo, el director de Asuntos Políticos alertaba sobre la eventualidad que cualquier movimiento del representante uruguayo en Caracas fuera leído como un intento de meterse en los asuntos internos venezolanos. En este sentido, Pollak le solicitó que tuviera cuidado extremo porque al Uruguay sí le importaba cuidar este punto que, según dijo, otros estados no tenían en cuenta. De hecho, desde Montevideo le pidieron a encargado de negocios que no hiciera nada que pudiera herir la sensibilidad del gobierno venezolano.
Remedi -un funcionario de carrera de 68 años con tres destinos como embajador a cuestas– llevaba apenas 39 días como nuevo jefe de la representación uruguaya en Venezuela cuando el gobierno de ese país lo señaló como un saboteador que estaba trabajando junto a diplomáticos de otras representaciones para derrocar al chavismo.
El ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, fue quien le comunicó la molestia de su gobierno a su par Rodolfo Nin Novoa. Los dos cancilleres habían coincidido durante la XXVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se desarrolló en Guatemala entre el 13 y el 16 de noviembre. Tras ese llamado de atención, Remedi fue llamado a dar explicaciones a la cancillería. Luego del encuentro con Nin Novoa volvió a Caracas.
En su pedido de facilitación a la cancillería, Remedi alertaba sobre el nuevo escenario que se abriría luego de la asunción de Maduro e informaba que Uruguay podía encontrar en México un socio para promover el diálogo. Pero la respuesta que obtuvo desde el Palacio Santos indicaba una lectura diferente de los hechos, ya que no veían el panorama futuro con dramatismo y entendían que Maduro buscaría formas de reinsertarse internacionalmente.
Yuri Cortez - AFP
Doce días después pasó exactamente lo contrario y ante las masivas manifestaciones en las calles de las principales ciudades venezolanas y la autoproclamación presidencial de Juan Guaidó la ecuación cambió. El mismo 23 de enero, la cancillería sacó un comunicado -generalmente espera un día para hacerlo- en el que ofrecían una propuesta de diálogo junto a México. Para eso habían sido medular los contactos que el embajador uruguayo en México, Aníbal Cabral, hizo con el subsecretario mexicano para América Latina, Maximiliano Reyes.
Aferrado al diálogo
A pesar de la negativa de Guaidó a participar de cualquier tipo de diálogo -el argumento del líder opositor es que el chavismo no exhibió una voluntad real de negociación y que solo busca comprar tiempo- y de los mensajes ambiguos de Maduro -dijo que aceptaba la propuesta de Uruguay y México pero un día después afirmó que el diálogo debe ser solo entre venezolanos-, la administración de Vázquez insiste con su propuesta.
Tanto es así que el mandatario contó a VTV Noticias que habló por teléfono con la vicepresidente de la Comisión Europea, la italiana Federica Mogherini, sobre la posibilidad de que se realice una cumbre internacional en Montevideo para negociar un acercamiento entre las partes.
Federico Parra - AFP
Según el presidente uruguayo, Mogherini le anunció que Europa no conseguirá mayorías para reconocer a Juan Guiadó como presidente interino de Venezuela y por esta razón es que se buscará una solución negociada, en línea con la propuesta realizada días atrás por Uruguay y México.
Sin embargo, los países de más peso político en la Unión Europea -Alemania, Francia, España y el Reino Unido- empujan un llamado a elecciones de forma inmediata (dieron un plazo de ocho días) o reconocerían a Guaidó. Hasta el momento, la organización continental -quien a diferencia de Uruguay no reconoció la legitimidad de Maduro- no encontró el consenso para dar el paso pretendido por los cuatro estados mencionados, aunque sí pide un llamado a elecciones.
El expresidente José Mujica se hizo eco de la propuesta europea y pidió llamar a "elecciones totales". En este sentido, el líder del MPP fue un paso más que el gobierno, a pesar de que fue explícito en su apoyo a lo realizado por el Ejecutivo de Vázquez.