Finalmente, la máxima instancia judicial de Guatemala suspendió la orden de un juez que inhabilitaba al partido Semilla, del candidato progresista Bernardo Arévalo, y le impedía disputar el balotaje presidencial del 20 de agosto.
Finalmente, la máxima instancia judicial de Guatemala suspendió la orden de un juez que inhabilitaba al partido Semilla, del candidato progresista Bernardo Arévalo, y le impedía disputar el balotaje presidencial del 20 de agosto.
De esa manera, Arévalo, un académico hijo del expresidente guatemalteco Juan José Arévalo (1945-1951), podrá participar de la segunda vuelta contra su rival socialdemócrata, la exprimera dama Sandra Torres.
Una resolución de la Corte de Constitucionalidad (CC) otorgó un amparo provisional a Arévalo, y revirtió la medida adoptada el miércoles pasado por el juez Fredy Orellana que ponía en jaque la participación del candidato a pedido de un fiscal.
Poco después de la polémica sentencia, ambos candidatos fueron oficializados para la segunda vuelta por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), generando más incertidumbre en el país.
El fiscal había pedido dejar fuera de carrera a Arévalo invocando una investigación sobre presunta falsificación de avales del partido Semilla.
El fallo desató manifestaciones en Guatemala y críticas de los Estados Unidos, de la cúpula empresarial guatemalteca, la Iglesia Católica, la Unión Europea, la ONU y Chile.
Guatemala es uno de los países más desiguales de América latina, según el Banco Mundial, con 10,3 millones de sus 17,6 millones de habitantes bajo la línea de pobreza y uno de cada dos niños con desnutrición crónica, según la ONU.
Estas condiciones de vida, junto a la violencia criminal y la corrupción inducen a miles de guatemaltecos a emigrar hacia los Estados Unidos cada año.
La elección de un socialdemócrata constituiría un quiebre tras tres presidencias sucesivas de la derecha: Otto Pérez (2012-2015), Jimmy Morales (2016-2020) y el presidente saliente Alejandro Giammattei, quien debe dejar el mando en enero de 2024.
Los partidos de derecha que habían quedado fuera del balotaje, presentaron una inhabilitación para Arévalo ante el resultado, imprevisto en las encuestas, que había obtenido en la primera vuelta.
El recuento de votos, objetado por la misión observadora de la OEA, ratificó los resultados de escrutinio tras lo cual el fiscal Rafael Curruchiche pidió la inhabilitación del partido Semilla y ordenó allanar la sede del Registro de Ciudadanos.
El funcionario judicial, sancionado por Washington por perseguir a exfiscales anticorrupción, afirmó que el partido de Arévalo había cometido irregularidades en la recolección de unas 5 mil firmas para su legalización.
A pocos días de restar un mes para la segunda vuelta de los comicios, la decisión de la Justicia reencauza a Guatemala en el camino democrático.
(Con información de agencias)