En algunos puntos clave de Washington DC se leían el pasado enero carteles con las siguientes líneas: "Que los libros de Margaret Atwood vuelvan a ser ficción". Las palabras –lúcidas, influyentes, atinadas– de varias de las novelas de esta autora canadiense se convirtieron en algo así como un mantra durante la multitudinaria Marcha de las Mujeres, que tuvo su epicentro en la capital estadounidense pero que también se realizó en varias ciudades de ese país y de otros. El cuento de la criada, publicado en 1985, había pasado a ser, décadas después, un retrato escalofriantemente fiel de la era Trump.
La escritora canadiense detrás de las grandes series de este año
Margaret Atwood es la creadora de The Handmaid's Tale y Alias Grace