Por Magdalena Perutti () y Magdalena Garat ()
Por Magdalena Perutti () y Magdalena Garat ()
La experiencia del cliente es sin dudas la nueva ventaja competitiva, al punto de superar al precio y el producto o servicio como principales diferenciadores de la marca.
Es que con productos cada vez más similares, los participantes del mercado se ven obligados a buscar otras estrategias que sean sustentables en el tiempo y que les permitan aumentar su market share y rentabilidad. Por otro lado, cada vez más los clientes buscan personalizar su experiencia, sentirse únicos y obtener algo más que la esperada calidad del producto y satisfacción en el proceso de compra.
La organización debe tomar la decisión de poner la experiencia del cliente en el centro de su estrategia. Debe estar convencida de que se trata de una estrategia para aumentar la rentabilidad a largo plazo, mediante la construcción de lealtad y relación duradera con cliente, yendo más allá de una táctica enfocada en la obtención y ganancias a corto plazo. Esta visión estratégica debe ser respaldada e impulsada por la Dirección y verse traducida en acciones tendientes a lograr una experiencia de cliente inolvidable.
La experiencia del cliente comienza con la experiencia del empleado. Esto es trabajo de todos, y la satisfacción del cliente nunca puede garantizarse sin la satisfacción del empleado. En algunos casos esto implica un cambio en la cultura organizacional, en otros su nivel de madurez en torno al cliente es mayor y por lo tanto el requerimiento de adaptación será menor. Como dice el dicho, “cuide de los empleados que los empleados cuidarán de los clientes”.
Ninguna estrategia tendrá éxito si no conocemos a nuestros clientes, sus gustos y preferencias, sus intereses y objetivos. Por eso resulta vital implementar los adecuados mecanismos para la obtención y análisis de la voz del cliente.
Estos datos nos permitirán luego segmentar la cartera y diseñar las interacciones -customer journeys – adecuadas para cada segmento, buscando la omnicanalidad y personalizándolas lo máximo posible.
Diferentes estudios demuestran cómo las empresas que son líderes en Experiencia del Cliente están 15 puntos porcentuales por encima de sus competidores en términos de rentabilidad.
A nivel global, pero sobre todo en nuestro país, los esfuerzos en experiencia del cliente son todavía inmaduros. Y esa es la desafiante oportunidad. l