El secretario estadounidense de Estado, Colin Powell, está agotado y desengañado por la guerra en Irak y los conflictos en el seno del gobierno de Bush, según la revista GQ, que cita a allegados del jefe de la diplomacia estadounidense.
El secretario estadounidense de Estado, Colin Powell, está agotado y desengañado por la guerra en Irak y los conflictos en el seno del gobierno de Bush, según la revista GQ, que cita a allegados del jefe de la diplomacia estadounidense.
Aunque se han escrito reportajes similares sobre Powell en la prensa estadounidense y extranjera, la novedad de la nota de GQ es que es la primera que no cita a fuentes anónimas.
Además del propio Powell y Wilkerson, la publicación cita al subsecretario de Estado, Richard Armitage, y al mentor del ahora secretario en la Universidad Nacional de Guerra, Harlan Ullman.
Ullman, por su parte, sugirió que las diferencias ideológicas entre Powell, Cheney y otros "neoconservadores" influyentes en la administración Bush parecen irreconciliables y que a su antiguo pupilo le molesta la visión que el Presidente tiene del mundo.
Armitage, por su lado, se refirió a la presentación de Powell en la ONU sobre las supuestas armas de destrucción masiva de Irak, y dijo que es fuente de "grandes angustias para el Secretario".
El libro pinta al Secretario como profundamente preocupado por la guerra en Irak, e implica que fue apartado del proceso de toma de decisiones pero se quedó en la administración por su mentalidad militar de lealtad.
El departamento de Estado, por su parte, confirmó que Powell autorizó a sus amigos y colegas a hablar de él para la revista, y expresó que no ha hallado ninguna imprecisión en las declaraciones.
Powell "dijo claramente él mismo que tiene un balance positivo y que confía en el éxito de este gobierno, que está de acuerdo con la elección realizada de ir a la guerra", declaró Boucher.
(AFP)