Por Martín Olaverry, especial para Observa
Por Martín Olaverry, especial para Observa
A la caída de los precios internacionales de los commodities, el precio de los insumos que no ha bajado lo suficiente y los problemas que está ocasionando la sequía se sumó una nueva situación que los productores aún no saben cómo afrontar: la langosta.
Rafael Artuccio, productor del centro del país, narró su experiencia y la de otros productores de la zona cuyos cultivos están siendo atacados por poblaciones de langostas que arrasan con el pasto y los cultivos.
"Es una población de langostas muy vigorosa que entra por una punta del campo y se va trasladando comiendo todo a su paso. Es como un tsunami que se va comiendo primero las hojas más tiernas y después todo lo que encuentra", explicó.
La describió como una langosta de dos centímetros de largo, que se mueve en grupo a unos dos metros de altura. "Es la habitual pero nunca lo había visto en esta cantidad. Cada vez hay más se han visto atacando cultivos en otras zonas. Tengo la sensación que está presente donde la seca ha sido más agresiva aunque la lluvia no la ahuyenta porque en un campo en el que llovieron 70 milímetros continuó estando presente", explicó.
Para combatirla Artuccio realizó una aplicación de fertilizante sobre sorgo pero "con un éxito relativo porque la detuvo diez días y luego, cuando finalizó el efecto residual, lo atacó. Algunos ingenieros me dijeron que con aplicaciones no iba a tener ningún éxito, quienes me vendieron el producto me advirtieron que no hay mucha experiencia en el tema y que el poder residual de los productos es escaso".
"Como hay poco verde también se come el cardo, lo come desde abajo y deja la hoja arriba. Esto es como una ola que entra y va comiendo todo. La verdad es que este episodio de langosta empezó tenue pero ya es un problema grande", dijo.