ver más

Si Bob Marley viviera, tendría rastas. Tendrían canas, pero probablemente serían los dreadlocks mas aclamados de la historia. Considerado la figura más icónica y trascendente del reggae, Marley fue el primer artista jamaiquino en alcanzar el estrellato mundial gracias a la música proveniente de su isla natal.

Nacido el 6 de febrero de 1945 en la Parroquia de Santa Ana bajo el nombre de Robert Nesta Marley, sus canciones sobre fe y revolución crearon un legado cultural que se mantiene vivo en el presente, no solo gracias la música de sus descendientes, sino también a través de varias generaciones de artistas de todo el mundo que se han inspirado en su figura.

El próximo viernes se cumplirán 70 años desde su nacimiento y para la ocasión se tienen previstos varios lanzamientos y eventos festivos en Jamaica en torno a la figura del compositor.

Pero la isla caribeña no será la única en celebrar la vida de Marley. Es que incluso en Uruguay la música del cantante ha plantado sus raíces de manera sólida. Dentro del reggae nacional se encuentran decenas de artistas y aún más fanáticos de la música proveniente del ska y el rocksteady.

Entre esos uruguayos se encuentran Sergio Ramírez y Lucía Anández, dos jóvenes que llevan adelante el proyecto La Casa del Reggae. Se trata de un centro de difusión de esta música en Uruguay, que se presenta como “un punto de encuentro para acercarse a conocer artistas y canciones del género, así como aprender sobre la cultura de Jamaica en Uruguay”.

Entre sus últimos emprendimientos, el centro publicará hoy un documental online sobre la vida en Jamaica, titulado Rasta Youths. Pero antes de llegar a visitar la isla por primera vez, La Casa del Reggae tuvo que atravesar varias mutaciones, como si de una melodía cambiante se tratase.

Reggae celeste

En entrevista con El Observador, Ramírez explica que el proyecto empezó en 2010 bajo el afán entre él y un amigo en intercambiar música. El boom de las descargas piratas por internet hizo que sus bibliotecas musicales y la necesidad de compartir esos archivos crecieran. Así es que crearon una radio online bautizada La Casa del Reggae, transmitida tres veces por semana a través de un blog en el que compartían novedades de bandas de reggae uruguayas y jamaiquinas. Dicha radio generó la creación de una fiesta homónima celebrada en Montevideo, Maldonado y Canelones con el objetivo de presentar aún más al genero y sus agrupaciones.

En 2011, el proyecto volvió a cambiar y a él se sumaron Anández y el cantante de Uniendo Razas, Alexis Alfonso, conocido como Ale Dread.

Con la incorporación de equipos para radio mejores, empezaron a transmitir nuevamente el programa en el sitio SuenaReggae.com. Aprovechando la llegada a Uruguay de bandas populares del género como The Wailers, The Skatalites, Zonah Ganjah, Nonpaladice y Alborosie, entre otros, La Casa del Reggae se volvió un promotor en la difusión de los conciertos.

Luego, se involucraron en los planes de una gira por Cuba y Jamaica de las bandas uruguayas El Congo, La Abuela Coca y Once Tiros. Cuando la gira, realizada a principios de 2013, se desmanteló mientras estaban en Cuba, las bandas no pudieron cruzar a la isla natal de Marley. Al estar tan cerca, Ramirez y Anández decidieron convertirse en “guías turísticos improvisados” y juntaron a una veintena de uruguayos presentes en el tour para cruzar hasta Jamaica.

La experiencia de esa travesía fue plasmadas en el documental Rasta Youths, una documentación amateur sobre la vida en Jamaica y el movimiento “reggae revival” que se vive actualmente en la isla.

Juventud rasta

El documental Rasta Youths tendrá su estreno oficial hoy a la hora 16.20 a través de YouTube y en la página oficial de La Casa del Reggae. Fue rodado íntegramente en la isla y muestra como los jóvenes uruguayos se adentran en las calles de las ciudades de Kingston, Trench Town y Montego Bay, entre otros sitios.

Según sus autores, el trabajo audiovisual busca retratar la vida en Jamaica así como compartir parte de la historia de Bob Marley a través de entrevistas y testimonios, con figuras cercanas al artista e imágenes registradas en lugares como el Museo de Marley, el estudio Tuff Gong y la escuela de música Jamnesia.

“Queremos reflejar nuestras actividades en Jamaica con los jóvenes rastas y la nueva camada de música reggae que está surgiendo”, explica Ramírez, quien hoy en día también porta rastas sobre su cabellera.

Tanto Ramírez como Anández describen la primera visita como una experiencia imborrable. Su objetivo era buscar los caminos de la música reggae desde su origen hasta el presente, donde vive a través de un movimiento conocido como el “reggae revival”.

“El reggae nunca murió. Tiene las raíces de antes con la energía y el mensaje de ahora”, dice Ramírez. Según explicó, los músicos veteranos de la isla se reúnen con los artistas más jóvenes bajo el mismo mensaje que profetizaba Marley en sus canciones. Hoy en día, los grupos más representativos de este movimiento son Protoje y Chronixx.

La isla de Bob

En la primera emisión de Rasta Youths, que tiene una duración de 45 minutos, se verá la llegada del grupo de uruguayos a Jamaica, los primeros días en Kingston y el encuentro con músicos del “reggae revival”.

Para el viernes 6 de febrero, La Casa del Reggae también emitirá un especial sobre la figura de Marley en Jamaica. Los documentalistas indican que, así como en Cuba el rostro del Che está presente en cada rincón turístico, en Jamaica “el rostro de Marley está plasmado hasta en el café”.

Es que en parte, el principal atractivo turístico de la isla es el rostro de Bob. “Hoy en día es una marca”, señala Ramírez. “La isla explotó porque murió Marley. Es como decía (Horacio) el ‘Corto’ Buscaglia: ¡qué sponsor la muerte!”, agrega.

Una vez en Jamaica, los documentalistas amateurs trataron de rastrear a familiares y artistas que hayan trabajado con Marley, tarea que aseguran lograron con éxito.

“Él trascendió. Fue más allá. No fue el primer rasta, Vio el camino para llegar más allá”, señala Ramírez. “No sé si ha vuelto a haber reggae como el de él”, agrega Anández.

Sobre los jamaiquinos, los uruguayos los describieron como amables y “entradores”. Cuentan que al nombrar que provenían de Uruguay, la reacción generalmente era de entusiasmo y siempre surgían los mismos tres tópicos: Mujica, la legalización de la venta de marihuana y Suárez, al que llaman “the biteman” (“el hombre mordida”).

En referencia al consumo del cannabis en la isla, aseguran que es muy común aunque su posesión sea ilegal. La hierba está prohibida en la isla y el país caribeño ha debatido durante décadas la pertinencia de legalizar o no el cultivo, así como su venta y consumo. De todas formas, los uruguayos indican que el consumo es alto y que incluso está “mal visto” fumar tabaco.

Primeros sonidos

Tanto Ramírez como Anández recuerdan su primer acercamiento con la música reggae. En el caso de Anández, fue a través de sus hermanas mayores. Originaria de Flores, explica que este tipo de música era más difícil de conseguir. Entre esos casetes que llegaron de Montevideo llegó uno de UB40. El camino hacia la música de Marley fue inevitable.

En el caso de Ramírez, fue gracias a su padre. A los 12 años encontró un disco con “un moreno de trenzas largas” y le preguntó quién era, para oír por primera vez el nombre de Bob Marley. Allí escuchó el tema Natural Mystic y quedó fascinado. El siguiente paso fue adquirir Legend, el compilado más exitoso en la discografía de Marley y uno de los más vendidos en la historia de la música.

“No entendía nada el mensaje en inglés. Tenía 12 y recién estaba saliendo del cascarón. Era pura vibra musical. Empecé a buscar otras bandas y encontré que tenían el mismo swing y energía. Empecé a traducirlas y a tocar la guitarra y tocar temas de ellos”, cuenta Ramírez.

Esa vibra, sostienen, también esta presente en Uruguay. Hoy en día aseguran que en el país hay cerca de 50 bandas nacionales de reggae, desde grupos populares hasta las más emergentes.

Las redes sociales fueron uno de los principales factores para que el proyecto alcanzara un mayor público y, gracias a ellas La Casa del Reggae, se ha convertido en una comunidad virtual que en Facebook tiene unos 27.000 seguidores.

Para Ramírez y Anández, “La Casa del Reggae somos todos y todos los que quieran compartir la música”.

Seguí leyendo