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El orden en el conocimiento de la historia es más o menos el siguiente: todos vimos Blancanieves de Walt Disney, con la muchachita de tez pálida y vestido de cuello alto. También estaban los siete enanos mineros (Dopey, el vergonzoso y orejón se fijó en nuestr memoria), el espejo, la manzana, la bruja, el ataúd de crsital, el príncipe valiente, el beso y el final feliz.

Cuando crecimos y nos enteramos de que habían existido unos señores alemanes, llamados Jacob y Willhem Grimm, que a mediados del siglo XIX habían recopilado una gran cantidad de historias populares de la Edad Media, que en sus versiones originales eran mucho más violentas y sangrientas que en las edulcorados cuentos morales surgidos de la mano de los dibujantes de Disney.

Entonces el que dio un paso hacia atrás fue el cine, que recuperó aqeullos cuentos centenarios, mágicos y oscuros, y los volcó a la pantalla con renovado brío.

Esto sucederá el año que viene con Blancanieves, que tendrá dos versiones diferentes con apenas un mes de diferencia en el estreno. Primero, en mayo, llegará a las salas Snow Withe and the huntsman, y en junio, Mirror mirror.
Las noticias surgen por el lado de las actrices que interpretarán los papeles de las brujas malas, esos seres diabólicos que desean destruir a Blancanieves porque les gana en belleza.

El rol de Blancanieves en Snow White... es para Kristen Stewart, pero el verdadero rol actoral lo tendrá la sudafricana Charlize Theron, que hará de Aavenna, la reina malvada.

La versión, según se puede ver en el trailer, tiene una mezcla de batallas estilo Corazón valiente o Juana de Arco, a los que se suman monstruos dignos de El señor de los anillos. Entre el hepteto de enanos sobresalen algunos pequeños papeles, como el del inglés Ray Winstone (para más referencias, principal secuaz de Jack Nicholson en Los infiltrados), y Bob Hoskins (protagonista de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?). 0

Theron está acostumbrada a hacer papeles “malvados”. En Monster, su papel de una prostituta deforme y trastornada helaba la piel.

Espejito, espejito
La segunda película es Mirror, mirror, en la que el papel de la reina malvada recayó sobre Julia Roberts.
La actriz de enorme boca supo ser prostituta de lujo en Mujer bonita, una mujer sola y conabtiva en Erin Brokovich, hizo llorar a miles en Notting Hill.

A diferencia de la estética de Snow White..., Mirror mirror utiliza un diseño de vestuario más versallesco, que recuerda mucho a María Antonieta.

Las dos oscarizadas actrices han entablado una suerte de duelo actoral, que no se veía desde 2005-2006 cuando, con un año de diferencia Philip Seymour-Hoffman, por Capote, y Toby Jones, por Infamous, interpretaron al escritor estadounidense en la pantalla grande.

Y además, demuestran que el cine de Hollywood retoma viejas historias clásicas y no les borra su costado más oscuro. Las malas son las que importan: allí está la calidad del peso actoral.

Para las Blancanieves pálidas bien pueden dejar a esas jovencitas flacas y esmirriadas, a las que todavía les falta mucha carretera.

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