A veces la muerte no parece mala idea. Es más, podría ser la solución a todos los problemas. Y Lynch, la nueva serie de Moviecity trata de eso: de la muerte como segunda oportunidad.
A veces la muerte no parece mala idea. Es más, podría ser la solución a todos los problemas. Y Lynch, la nueva serie de Moviecity trata de eso: de la muerte como segunda oportunidad.
Esta es la primera serie original realizada por la cadena de cable, que se estrenará en su señal este domingo a las 20, pero realizará el viernes un preestreno a través de su página web. Se trata de una producción novedosa: los 13 capítulos fueron dirigidos por cinco directores diferentes y protagonizados por importantes actores de toda Latinoamérica.
El cubano Jorge Perugorría es Jerónimo Lynch, dueño de una funeraria y padre de un hijo adolescente. Es pragmático, metódico y racional. Su personalidad se opone a la de Isabel, el personaje que interpreta Natalia Oreiro. Casada con Lynch desaparece durante 14 años y regresa en busca de su ayuda. Pronto cambiará la cotidianeidad de la empresa incorporando un “negocio secreto”: ayudando a personas a comenzar una nueva vida, simulando primero su propia muerte.
Por su parte, Alejandro Calva, actor mexicano reconocido por sus roles en el remake de Los Simuladores, Capadocia y Mentes en Shock es Javier, mano derecha y amigo de Lynch, además de ser el único empleado de la funeraria que queda hasta hoy.
“Nosotros no solo le damos la posibilidad a la gente de volver a empezar una nueva vida, sino también de presenciar su velorio. Y eso que parece tan simple y simpático, llega a ser muy traumático cuando sucede”, explicó Oreiro en conferencia de prensa.
El resultado de Lynch es una serie que reúne características de Los Simuladores y Six Feet Under. Sin embargo, las diferencias son claras. “Nosotros cometemos ilícitos inventando muertes de personas. Ilícitos que nos llevan a entrar en un pozo negro del cual no podremos salir, y mi personaje termina embarrando a los personajes claves”, dijo Oreiro.
Pequeñas Latinoaméricas
En cada uno de los capítulos aparecerán importantes actores invitados, como el peruano Christian Meier, reconocido por sus roles en telenovelas como El Zorro y Doña Bárbara, y Francisco Melo de Chile, quien protagonizó ¿Dónde está Elisa? y la serie de HBO Prófugos.
Lejos de abandonar cada uno su acento, se promovió que mantuvieran sus modismos, transformando cada capítulo en una pequeña muestra de Latinoamérica. Esta mezcla de acentos y la presencia de actores de diversas partes de la región permite un vínculo más cercano con todos los televidentes de habla hispana. También ayuda que el lugar donde se desarrolle la historia no esté definido. Calva explicó a El Observador: “en esta especie de babel de personalidades, reconoces a uno que es de tu patria. Lo que me parece que tendría que tener más valor es la ficción, y eso debería ser lo que atrapara a la gente y que pudiera olvidarse de una vez por todas de este asunto de los acentos”.
Por su parte, Meier afirma que “la historia está muy buena, está muy bien contada y realizada, y por eso la cuestión del acento no se siente. Pienso yo que el televidente va a poder conocer a este elenco internacional que quizás no tiene la oportunidad de verlo todo junto. Es un solo lenguaje y con él podemos transmitir y contar una historia. Eso es lo más importante”.
El humor y la muerte
Uno de los aspectos de esta serie es la visión de la muerte desde el humor negro y cada uno de los actores comparte esa aproximación hacia el tema. “Yo prefiero relacionarme con la muerte con el humor, como un hecho ineludible y natural que va a suceder. Entonces cualquier serie que plantee el tema de la muerte mirándolo desde el humor me parece encantador. Y por otro lado, lo que plantea esta oportunidad que da la vida como herramienta, de hacer un borrón y cuenta nueva y desaparecer”, contó Francisco Melo a El Observador.
Por su parte, Meier afirmó, “a mí la muerte me da risa siempre. Yo soy muy cruel. No hay nada más que me guste que el humor negro. Y le hecho de que me llamen a participar en una cosa como ésta, para mí fue muy divertido. Todas mis escenas, y la mayoría han sido acompañadas por Natalia, han sido de comedia, y yo creo que no hay en el mercado latinoamericano nadie que sepa hacer comedia como ella. Es como la versión latina de Jennifer Aniston. Tener escenas con ella ha sido un lujo y un honor”.
“A mí en los velorios me dan ataques de risa”, confesó Oreiro. “El humor negro que utiliza la serie hace que los pasajes que podrían llegar a ser morbosos terminen siendo ácidos y divertidos”.
Calva, cuyo personaje vive a diario la muerte, cree que es necesario el humor. “Los mexicanos tenemos ese elemento de humor con la muerte. En este caso tiene que ver más con su incorporación a lo cotidiano y es algo que no se cuestiona. Y tal vez es por eso que el personaje de Natalia nos llama a nosotros porque no tenemos problemas en agarrar un muerto, cargarlo, cortarle un brazo. Nosotros nos encargamos del asunto ejecutor y ella es la mente criminal”.