Una buena parte de Brasil se vio sumida este fin de semana y en plena primavera, en una ola de calor con las temperaturas más altas del año jamás registradas en Río de Janeiro y Sao Paulo en esta época del año.
Una buena parte de Brasil se vio sumida este fin de semana y en plena primavera, en una ola de calor con las temperaturas más altas del año jamás registradas en Río de Janeiro y Sao Paulo en esta época del año.
Según el sistema Alerta Rio, dependiente de la alcaldía, la temperatura máxima registrada el domingo fue de 42,5°C, en Iraja, barrio popular del norte de la ciudad, con una sensación térmica de 50,5°C.
El récord anterior de 2023 era de 41,8°C, en pleno verano, en febrero.
La gente corrió al mar para refrescarse y abarrotó las emblemáticas playas de Ipanema y Copacabana, con pareos y sombrillas, ocupando el espacio hasta el borde del agua, lo que hizo casi imposible ver la arena
En Sao Paulo, la mayor metrópolis de América Latina, el Centro de Gestión de Emergencias Climáticas (CGE) de la alcaldía también informó de un récord para el año 2023: una temperatura media por la tarde de 36,9°C.
Esta es, además, la más alta jamás registrada para noviembre desde que el organismo empezó a medir las temperaturas hace 19 años.
A mediados de semana, el Instituto Nacional de Meteorología (Inmet) advirtió que esta ola de calor afectaría a varias regiones de Brasil hasta el próximo miércoles.
El instituto emitió una alerta roja, sinónimo de "gran peligro" para la salud, para varias zonas del sureste y centro-oeste del país, con temperaturas previstas de 5°C por encima de las normales estacionales.
Brasil se ha visto azotado en los últimos meses por fenómenos meteorológicos extremos, con una sequía histórica en la Amazonía y lluvias catastróficas acompañadas de ciclones en el sur del país.
El miércoles, el observatorio europeo Copernicus anunció que octubre había sido el mes más cálido jamás registrado en el mundo, el quinto récord mensual consecutivo, con la "certeza virtual" de que se batiría el récord anual de 2016.
El pasado 24 de setiembre pasado, al comenzar la primavera brasileña el Instituto Nacional de Meteorología reportó temperaturas que llegaron hasta los 42°C grados centígrados en algunas ciudades del país
Sao Paulo fue una de las metrópolis en donde la primera ola de calor primaveral elevó la temperatura a 36,5°C, la más alta en el año y una de las más intensas de las que se tiene registro, desde que la autoridad meteorológica comenzó a funcionar, en 1943. Ahora ya fue superada.
Pero el impacto del calor ha sido mucho más estruendoso en áreas rurales, ya que la estructura de las edificaciones dentro de los pueblos comprende principalmente elementos que son de fácil combustión, lo que provoca grandes incendios que arrasan con todo lo que encuentran si no son controlados.
Junio de 2023 ha sido el mes con más registros de incendios en territorio brasileño desde hace 15 años, algo que expertos atribuyen al paso del fenómeno meteorológico 'El Niño', que este año ha embestido con más fuerza a raíz del cambio climático y la falta de vientos.
En Rio de Janeiro, la población de las favelas carentes de arboledas y de aires acondicionado está apelando a un novedoso recurso para combatir las altas temperatura: la colocación de “techos verdes".
Consiste en colocar manojos de plantas encima de las casas para que regulen la temperatura en el interior de los hogares
Mientras el verano apenas se anuncia, en el sur del globo también se han registrado temperaturas inusualmente altas para ser la 'temporada fría' en el año.
(Con información de agencias)